En una cita bibliográfica, Violeta Bonilla (1926-1999) expresa sobre el significado de la figura: “Quise representar un hombre sin ataduras, sus manos sueltas expresan la libertad intangible, y los cuatro picos del fondo representan otras cuatro naciones centroamericanas”

martes, 4 de marzo de 2014

PAN PARA NUESTRO MATATE- EL SALVADOR ES DE TODOS.

PAN PARA NUESTRO MATATE- EL SALVADOR ES DE TODOS.

Hace once años o más, quizá a tres años de mi llegada a NY en el 2000, tuve la oportunidad de exhibir en la galería de la Iglesia Unitarian Universalista de Freeport. A este evento llego Humberto Criollo un personaje interesado en que le promoviera algunas obras de su país. Posteriormente nos reunimos en mi estudio y conocí que sus raíces ecuatorianas procedente del pueblo de Cuenca, de profesión orfebre y comerciante.  Me hablo sobre la obra de Gonzalo Andará Crow y Guayasamin, que para ser honesto me hablaba en chino, pero a la vez me admiraba y me preguntaba. Como es que un humilde comerciante en orfebrería conociera tanto de arte.

Peque de  clasista y al prejuzgar a priori su apariencia y me interese por ahondar más en el tema, para determinar si no era un fraude lo que pudiera tener al frente o ilegalidad. Me mostro copia de los certificados de autenticidad, supe que la tenencia de la obra de Andará Crow procedía de un trueque, me hablo de Guayasamin y su obra  y lo más importante de la conversación me comento que en su país se disponía de todo un archivo de sus artistas  y que está disponible a todo público.  Me dio envidia de la buena. Ese día me ensañaron algo más sobre la cultura y las artes que desconocía.  

Recientemente en una de mis páginas en la Red Social FB, creada con el fin de generar conciencia social al interior de la comunidad salvadoreña para apoyar distintos proyectos socioculturales.  Un amigo en la red me preguntaba si conocía sobre la obra de Marcelino Carballo un viroleño. Para ser honesto primera vez que puse atención al nombre, ya que en notas anteriores respecto a Camilo Minero había salido a relucir, sin darle mayor importancia ya que al parecer mi vago conocimiento sobre el arte salvadoreño lo había dejado estancado en la época de Carlos Alberto Imery y Valero Lecha, Francisco Cisneros y Pedro de Matheu.  Para mi sorpresa y luego de una pequeña consulta en Wikipedia por el internet resulta que Marcelino Carballo fue un artista salvadoreño autodidacta fue el mentor de muchos de los grandes que hoy forman los anales de la plástica salvadoreña como Imery, y Camilo Minero entre tantos. Pero muy poco se conoce de él, de su obra y legado por parte del populacho.

Corolario “Yo solo sé que no sé nada” Sócrates.

Retumba en mi mente las celebres palabras de un estadista norte americano “No preguntes a tu país que puede hacer por ti. Mejor pregúntate que puedes hacer tu por tu país”  De aquí el surgir de nuestro proyecto”El Salvador es de Todos”. Ello no significa  que la piedra debe de ser cargada por unos, si no por todos, cada quien aportando lo mejor de sí y dentro de lo que este a su alcance y posibilidades.

Típico de nuestra idiosincrasia. Todo lo sabemos, somos la mera mengambrella, nos vanagloriamos de nuestra salvadoreñoridad, estamos en todo menos en misa  y al final todo queremos salir en la foto de gratis. Pero a la hora de los quihubos,  no es con nosotros, nos hacemos los suizos, que lo haga otro por que no es mi culpa, es culpa del gobierno por no habernos dado educación  o simplemente porque es su obligación y responsabilidad. En nuestro contexto nos encontramos casos que poseen en su haber más de 20 años de residir en la meca de las artes y la idea de visitar un museo ni se cruza por la mente, mucho menos una galería o una biblioteca para alimentar su acervo.

No nos vayan hablar de política, los partidos de la selecta, el real Madrid y el Barcelona, así como de chanchullos que nos van a solucionar la vida de un día para otro, que estamos prestos a invertir, nos tomamos el día o nos gastamos lo de la semana y adiós pupusas.

Hoy en día nos la pasamos quejando de la delincuencia y la falta de trabajos en nuestro país. Pero nos hacemos los sordos ante la corrupción y no la denunciamos, tampoco invertimos en la formación de las nuevas generaciones, nada hacemos por  superar de nuestra incultura que a la larga será la niñez y juventud  las afectadas, sin vislumbrar que  nuestras raíces poco a poco se irán perdiendo en el extranjero o en lo alienado de una sociedad consumista mantenida por las remesas nostálgicas.

Que hacemos por generar cultura. Nada.

Talento y mano de obra sub utilizada hay por doquier que fácilmente pierde el interés de generar cultura  ante la necesidad de sobrevivir  el día a día. Solo la pasión por las artes hace que se mantenga viva la llama de la esperanza.
Recursos podrán existir  pero estos se reparten a manos llenas entre personajes improductivos, faltos de visión y pasión y se esfuman en un sistema de corrupción, colusión y compadrazgo. Casi nunca llega a quienes tienen el potencial de generar cultura a través de las artes.
Nuestra apatía a lo sociocultural no es del otro mundo ya que solo nos sirve para vanagloriarnos y saludar con sombrero ajeno usando la trillada frase sos un orgullo salvadoreño,  cuando el éxito es alcanzado por esfuerzo propio y es reconocido por otras culturas o etnias. Porque para nosotros y producto de nuestra incultura las artes solo representan el sueño de bohemios y vagos. Y no es un digno trabajo.

Una simple conclusión que desvalora lo nuestro, sin reparar que gracias a las artes hoy en día conocemos las culturas e historia de pueblos ancestrales.

No se puede cambiar la naturaleza humana, si el individuo no quiere. Pero si se puede generar conciencia social si realmente nos interesa en futuro de las nuevas generaciones que debería ser nuestro principal objetivo, ya que gallina vieja que come huevos, aun que le quemen el pico. Un cambio que desde ya debe de comenzar a forjarse.

“La ciencia y las letras doman las pasiones que engendra la política. Tiempo es ya de que el afecto reemplace en la ley del mundo al odio” José Martí

Me encontré esta frase célebre de chepe que me resulta idónea para compartir y para reflexionar. No con la idea de hacer de ella un comercial a favor de la ideológica. Más bien para que tomen en cuenta aquellos que dicen representar a las masas y puedan poner en la balanza del costo beneficio en torno a maximizar su mejor recurso darle paja a la majada. Que resultaría más beneficioso para nuestra nación abogar por los intereses de una política corrupta o interponer sus buenos oficios para generar y brindar alternativas a las nuevas generaciones. Ya que por estos lados del charco muchos son los mesías que dicen representar y/o aglutinar en su membrecía a un cachimbo de salvatruchos. Unos mencionan 10, 20 o 50 mil y el que les quita el puesto a todos dice representar a 2.5 Millones menos uno (yo)

Qué tal si les encomendaran a sus seguidores a que salgan a la calle y recojan los centavos que se encuentre en una cuadra alrededor de donde habitan y lo donen a las causas socioculturales. Quizá comenzaríamos hacer la diferencia y hacer algo más productivo que aprovechar el momento para vanagloriar el ego personal y salvaguardar intereses personales.
Apoya tu cultura, apoya las artes, apoya tu nación y apoya a los artistas que son fuente generadora de la cultura que une a los pueblos, naciones y generaciones.


No solo te llenes la boca y te enaltezcas gritando a los cuatro vientos diciendo “Soy salvadoreño, has algo por tu nación. Si no puedes, permite que otros lo hagan pero apóyalos dentro de lo que este a tu alcance y sea tu voluntad, por supuesto cuidándote de los oportunistas y defraudadores  salva-truchos que también abundan. Porque El Salvador es de Todos.

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