En una cita bibliográfica, Violeta Bonilla (1926-1999) expresa sobre el significado de la figura: “Quise representar un hombre sin ataduras, sus manos sueltas expresan la libertad intangible, y los cuatro picos del fondo representan otras cuatro naciones centroamericanas”

sábado, 1 de mayo de 2010

NUEVE CUENTOS PARA RECREAR EL CAFE-MARIA EUGENIA CASEIRO

Amigos, finalmente salió mi libro y les paso la nota de difusión de la editorial y los enlaces a dichas notas, aunque en un espacio a la izquierda de la pág. se encuentran las banderitas (francesa y española) para leerlas en el idioma elegido.

Este otro a continuación es el enlace de la presentación:
http://www.equi-librio.net/articles.php?lng=fr&pg=70

Muchas gracias y cariños,

Mariú

Breve presentación de NUEVE CUENTOS PARA RECREAR EL CAFE.
La editorial Equi-Librio con sede en Lyon, Francia, ha sido la feliz encargada de poner alas a este proyecto editorial NUEVE CUENTOS PARA RECREAR EL CAFE de la escritora cubana María Eugenia Caseiro, y para ello ha tomado la iniciativa de poner a su alcance este libro magnífico; libro de cuentos que, con diseño de portada de la artista cubana y directora de La Peregrina magazine, Carmen Karín Aldrey, prólogo del profesor de la Universidad de Miami, codirector de la revista Sinalefa y escritor cubano Ismael Lorenzo, comentarios críticos de Lina Caffaello, escritora y directora de la revista Tamaño Oficio, Buenos Aires, Argentina y presentación de la escritora Magaly Quiñones, Puerto Rico, le hará pasar gratos momentos de lectura.

Aquí una pequeña muestra de lo que puede esperar de NUEVE CUENTOS PARA RECREAR EL CAFE de María Eugenia Caseiro:

EL CIRCULO: Es un cuento que comienza a finales del siglo pasado y termina adentrándose en una historia a principios del mismo siglo. No cree usted que una buena historia pueda comenzar por el final? Si la lee, verá que es un trabajo cuidadosamente elaborado, bien tramado, al punto de contar, a la par, otra historia dentro de la historia. He aquí la introducción y un brevísimo fragmento posterior que bien pueden constituir dentadas para atrapar al lector:

New York, 8 de agosto de 1993.

...Me cansé de andar huyendo, de recorrer mundo a la deriva llevando sobre mis hombros el fantasma de un gendarme. Lo maté en legítima defensa, le clavé mi cuchillo hasta la empuñadura, casi sin darme cuenta.

Él me estaba esperando en la esquina del cine Apolo. ¿Los motivos de la pelea?: una mesalina que lo traía enredado hasta el cogote. Sabía que yo cobraba la mosca y vino a reclamarme, ¡bah!, ¡puro pretexto! Se me envalentonó, ¡el muy hijo de puta! Después de haberme propinado un golpe brutal por el hombro con la cachiporra que me derribó al suelo, ¡maldito tramposo!, amartilló la pistola con la intención de matarme. Yo era un tipo templado. Halé por Mondo, salté como un gato y le caí encima. Se lo clavé en un costado del cuello. No estuviese haciendo el cuento si no hubiera actuado como un lince. Apretó el gatillo, pero ya fuera de balance. La bala atravesó un afiche de Carmen Miranda y fue a incrustarse en uno de los vidrios de la fachada del cine Apolo que por ese tiempo anunciaba la cinta Copacabana....

Pero lo mejor de todo es que El Círculo no es una de esas historias que terminan del todo con el punto final, porque un buen escritor siempre deja en el lector ese deseo de seguir la aventura de una buena trama. De tal forma le regala con raciones bien graduadas de fantasía verdadera, o lo que es igual, de historia verdadera, de esa historia que pudo ser o fue tan real, que la vivimos plenamente a través de su lectura, porque a veces hay más realidad en la fantasía de un buen escritor que en la propia realidad, o al menos, hay dotes en ese escritor que nos permiten ver a través de sus ojos para poder explicarnos la realidad de manera que esa misma realidad nos sea necesaria para subsistir en la otra, la que tenemos enfrente cada día. Por eso, avanzando en el libro, podemos encontrar otra historia que se sincroniza en tiempo y espacio con ésta, y que seguramente servirá de paliativo al buen lector que queda siempre ante un punto final con esa sed de aventurarse más allá de un límite aparente, y busca mentalmente algo que mitigue su inquietud. Es en este libro en que está a su alcance descubrir una versión aledaña que cae como anillo al dedo, un eslabón perdido tal vez, o simplemente la prueba de que siempre hay algo más que descubrir en un buen libro.

He aquí un brevísimo fragmento de LA MUERTE DE BENITO:

Las mujeres regresaron tristes a casa, con triste paso en medio de una lluvia triste en el triste día de la despedida. Abrieron las puertas a un sentimiento nuevo, con el recuerdo de un Benito convertido en santo; santo hermoso y admirado al que pondrían en el altar de sus corazones lleno de velas e inciensos, de flores y escapularios, de tragos de ron y tabacos humeantes: ofrendas y mixtura de todos sus credos. Un santo al que ya nunca volverían a escuchar contando de sus andanzas, de sus bravuconerías, de sus conquistas…, un nuevo santo callado que les recordaría tal vez a San Francisco de Asís, o quién sabe si mejor fuera compararlo con Changó de las legiones.

Pero muy pronto, aquel chulo, el mejor plantado de Jesús María transformado en santo por el amor ciego y desenfrenado de las putas, se identificaría como un espíritu renovado y feliz.

Cómo adquirir el libro:
Es muy sencillo: A través del siguiente enlace usted puede entrar y adquirir NUEVE CUENTOS PARA RECREAR EL CAFE, de la escritora cubana María Eugenia Caseiro:
http://www.equi-librio.net/librairie/description.php?sort=Id&target=new&id=199&lang2=3

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