En una cita bibliográfica, Violeta Bonilla (1926-1999) expresa sobre el significado de la figura: “Quise representar un hombre sin ataduras, sus manos sueltas expresan la libertad intangible, y los cuatro picos del fondo representan otras cuatro naciones centroamericanas”

miércoles, 31 de julio de 2013

OREJA, RABO Y COLA PARA LUXY

OREJA, RABO Y COLA PARA LUXY

Un contexto el cual vale la pena evaluar, analizar y pensar en la inmortalidad del cangrejo, para sacar nuestras propias conclusiones y toma de decisiones.

Hemos sustraído algunos párrafos de las letanías de Luxy, que por cierto ha señalado con buen atino, que nos lleva a decir y aplaudir “Al fin Luxy…al fin, una nota para la comunidad”. Oreja, rabo y cola, matador.

Son a nuestro juicio disyuntivas validas, pero no únicas. De merito a nuestro criterio y que hay que tomar en cuenta. Que nos motive a cuestionarnos y tratar de buscar sus respuestas.

Ello con el fin de entender un poco de nuestra realidad, la cual ya no podemos ignorar, como lo hemos venido haciendo a través de nuestra apatía y desinterés o cualquier otra escusa que nos queramos inventar.  

Lo cierto es que hay que ponerse a pensar que, de lo que podamos hacer hoy, las presentes generaciones y que es nuestra responsabilidad. “Dependerá nuestro futuro y el de las nuevas generaciones”.

Así que no podemos seguir manteniéndonos ajenos y prefiriendo ser cómplices de pocos con nuestro silencio y nuestra falta de involucramiento.

En esa ocasión Luxy nos señala parte de las piedras y muros a hay que superar. Y que por ahora nos impiden vislumbrar en el corto plazo el empoderamiento de nuestra comunidad, para así que esta pueda reclamar los derechos y beneficios que se pudieran maximizar como ente colectivo. Haciendo valer el número que representamos y el aporte al desarrollo que hacemos a esta sociedad que por ahora nos alberga. Para que sea la comunidad misma la que se beneficie y no solo unos pocos. Que de alguna manera son parte del problema que nos impide llegar a la integración, para trabajar unidos por este objetivo, a través del divisionismo que promueven con sus acciones y vituperios.

Citas textuales

·         Aquí la realidad es más patética. Como me dijo “El Cipitillo”, “Yo no sé compadre por qué me envían tanta babosada si saben que yo no voto

·         ¿Qué han hecho estos “líderes”, “activistas”, trompudos y demás figuretis, ante la patética situación que está ocurriendo en una escuela secundaria, donde estudian los hijos de la comunidad?

·         ¿qué pueden ofrecer si ni siquiera tienen la capacidad de elegir a uno de los suyos a una junta escolar?

·         Sí de verdad estuvieran interesados en trabajar por “su comunidad” –en lugar de andar de “felpudinis” políticos– deberían organizarse para tomar el control de las cosas por sus propias manos. ¿O es que se sienten incapaces de juntar siquiera 500 votos en una villa donde viven casi 30.000 de ellos?  ¿O es que sólo les gusta estar de siervos del poder para recibir su propinita?

·         ¿Qué importa más: el beneficio de la lealtad política o usar el “poder político” para que nosotros mismo pongamos en orden la casa? 

Aun que sea del diente al labio y/o limitarlo a un solo escenario. El contexto abordado por Luxy describe nuestra triste realidad de la comunidad azulita en Long Island, la cual por décadas ha sido incapaz de sacar ventaja del número que representa y su aporte al desarrollo local. Y todo gracias al protagonismo de los seudolideres que hemos permitido se apropie del título otorgado por la prensa local, se den paja y les den paja a otros para su propio beneficio. Y eso gracias a nuestro silencio y falta de acción. 

¿De quién es la culpa? Preguntémonos y si tenemos un poco de conciencia social y nos corre por las venas un poco de salvadoreñidad y no chilate. Y quiza comencemos a pensar y ver necesidad de hacer los cambios que sean necesarios, si realmente queremos forjarnos un mejor futuro para las presenten y nuevas generaciones en tierras lejanas a las que nos vio nacer y por qué no, también beneficiar a nuestra nación como lo hemos venido haciendo por décadas.  

Nos identificamos con el planteamiento que hace Luxy. Usar el “poder político” para que nosotros mismo pongamos en orden la casa? 

Para ello, falta camino por recorrer y construir. Y la coyuntura actual nos ofrece la oportunidad y condiciones para comenzar a trabajar para ello, sin dejar de tomar en cuenta algunos tópicos previos que son necesarios abordar previo a lo que pudiera ser una agenda comunitaria para beneficio de todos.

·         Crear conciencia social colectiva donde los intereses de la comunidad se sobre pongan a los intereses individuales de los Salva-Truchos
·         Erradicar el protagonismo y egoísmos para alcanzar la integración y unidad, ya que solo sirven de parapeto para esconder la incapacidad de muchos y salvaguardar intereses propios de pocos.
·         Dejar en casa ideologías y partidismos nacionales que no tienen que ver en nuestra realidad, mucho no nos proveen de recursos ni beneficios para satisfacer nuestras necesidades ni el de nuestra familia, mucho menos velan por nuestros intereses y derechos. Tomando en cuenta que hay muchas formas de satisfacer nuestra necesidad de pertenencia, re-establecer la identidad perdida al emigrar o generarnos una fuente de trabajo digna y profesional, sin explotar la ignorancia o buena voluntad, sacar provecho de las necesidades o mancillando la dignidad de nuestra propia gente.  
·         Abordar nuestra realidad concreta como prioridad ya que solo así podremos ser mas útiles a nuestra realidad aparente que asumimos por nostalgia y nacionalismo, medios por los cuales hemos sucumbido al divisionismo, nos dan atol con el dedo y somos presas fáciles de lobos vestidos de oveja, camaleones y payasitos que nos venden por unos dólares más, no importando mancillar nuestra imagen y dignidad. Así como explotarnos con engaños y fraudes para sus propios intereses.
·         Dar paso a las nuevas generaciones porque de ellos depende nuestro futuro. El tiempo de la vieja guardia ya expiro, siendo justo y necesario asumir su retiro voluntario, si no hay nada que aportar para construir un futuro mejor, luego de eso son parte del problema que nos impide consolidar nuestro empoderamiento por salvaguardar sus propios intereses construidos en bases débiles que en vez de concreto usaron el engaño, la explotación de la salvadoreñidad, el fraude, el protagonismo, etc. Ante la incapacidad de desarrollar sus negocios bajo las reglas de mercado, adecuada preparación académica o empírica, respeto de principios y valores tales como la ética, la honestidad y la lealtad para con la comunidad que dicen representar. Inclusive llevarlos a mercadear la fe y vender por unos dólares más la dignidad e imagen de la comunidad azulita.

Cita Textual
Por Lux Fer
La olla de los camaleones y los aprovechados. Como dice la canción de Laito: “Sonaron los cañonazos”.  Mi compadre “El Cipitillo” me re-envío un par de docenas de correos electrónicos que le llegaron a su buzón, todos los cuales hacían alusión a formar un nuevo grupo de apoyo hispano al ex que le quiere quitar la chamba a Mr. Ed. Pero resulta que los mismos que están detrás de la idea militan en todos los colores políticos del arco iris. Y, al parecer, para no quedarse atrás en el protagonismo para aparecer en las fotos pelando el diente como en comercial de pasta dental, se fueron a colar en una fiesta de otro grupo ya constituido para ver si les toca suerte en la lotería política. Y decimos esto tras ver la serie de fotos y confirmaciones que nos dio la “Madrina de los Pitufos”. Aunque no es la primera vez que vemos que los de la derecha se recuestan a la izquierda, para ver que pueden sacar de la canasta de las tortillas, se ve a un gordito cachetón del tri –pero ojo, no el mexicano– y que también le apuesta a otro ex. ¿Será que le encanta seguir a los ex? No lo sabemos, pero llama la atención que, de un momento a otro, ha dejado en suspenso la campaña de un ex lejano para apoyar a otro más cercano. O será que Mr. Ed no los quiere en el otro bando porque le chamuscaron la fiesta el año pasado. ¿Quién sabe?
Pero la cosa no termina aquí. También vimos a un paisano –que cuando lo botaron de su chamba lo sacaron con la policía– bien sonriente con el padrino que, cuando era el firme hasta hace 4 años, le dio a la organización que trabajaba 60 mil lechuguitas verdes, suma que se hizo humo y que al final no se concretó en nada para mis amigos que buscan chamba en “Jondipot”. ¿Será que, al formando otra entidad, espere que el padrino le vuelva a dar el mismo “cariñito”? En fin, cuando es época de elecciones hay que subirse al carro para asegurar que les chorree algo, sino pregúntenle a la “madrina” que, con sus amigotes”, apostó por el “mallor” y se quedaron con el pachangón agostino. Pero aquí viene la pregunta del millón ¿Qué fuerza electoral real tienen para andar ofreciendo un apoyo azulino que tal vez ni existe? La respuesta en el siguiente cachimbazo.

¿Qué importa más: el beneficio de la lealtad política o usar el “poder político” para que nosotros mismo pongamos en orden la casa? 

El gran misterio de los grupos “latinos”, “hispanos” o de cualquier otro color, que en esta época electoral han salido a la palestra a tocar tromba, pito y tambor para darle respaldos a sus ídolos, es: ¿Cuál es su real poder político a la hora de aportar votos a las urnas? Es posible que uno de los grupos –cómo lo escribieron ellos mismos en un comunicado de prensa– se esté dando auto-bombo a cuenta de los votos que sacó una política re-electa hace unos meses. En una elección cerrada, como hace 4 años cuando Mr. Ed le ganó al ex, eso podría servir. Pero como dice el Cochiloco “Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa”. A la hora de elegir a otro político el votante puede cambiar de lealtades. Ahora bien ¿y los otros? Aquí la realidad es más patética. Como me dijo “El Cipitillo”, “Yo no sé compadre por qué me envían tanta babosada si saben que yo no voto”. Y es que los otros, que le apuestan a ambos lados, ¿qué pueden ofrecer si ni siquiera tienen la capacidad de elegir a uno de los suyos a una junta escolar? Y no me vengan con el cuento de que si tienen Uno, porque ese Uno admite que fue electo y re-electo con el apoyo de los “grones”.  Y aquí hago énfasis de una Junta Escolar porque, como lo expresamos la semana pasada: ¿Qué han hecho estos “líderes”, “activistas”, trompudos y demás figuretis, ante la patética situación que está ocurriendo en una escuela secundaria, donde estudian los hijos de la comunidad? Nada de nada, ni siquiera una lágrima de cocodrilo. Sí de verdad estuvieran interesados en trabajar por “su comunidad” –en lugar de andar de “felpudinis” políticos– deberían organizarse para tomar el control de las cosas por sus propias manos. ¿O es que se sienten incapaces de juntar siquiera 500 votos en una villa donde viven casi 30.000 de ellos?  ¿O es que sólo les gusta estar de siervos del poder para recibir su propinita?

Y los “jefes” de las organizaciones comunitarias no se quedan atrás. Siguiendo con el asunto del “respaldo de los latinos” a los candidatos que buscan los puestos ejecutivos –porque esta carnecita es más abundante que un pernil–, hay que señalar que no solo están los payasitos  o los ayayeros y los “leales al partido”, que buscan ganarse algo como en el “raspadito de la loto”. En este grupito –como se puede ver en las fotos– también están algunos connotados “cabecillas” de algunas “agencias comunitarias”, que no están de gratis para posar en la foto y/o pagar unos cuantos cientos de dólares por un par de cucharas en las cenas de recaudación de fondos para las campañas políticas. El asunto es que tienen que estar bien con el “jefe” –más aún si es re-electo– para cuando se elabore el presupuesto de los “servicios para la comunidad”, les toque su respectiva tajada –que suman decenas o, a veces, centenas de miles de dólares– que van al chanchito de la agencia. Ahora la pregunta incómoda ¿este dinero sirve realmente para “ayudar” a la comunidad? Si la respuesta es sí, se puede decir que la afirmación es un eufemismo. La realidad es que el pisto que les chorrea del gobierno sirve para pagar los sueldos de los empleados de las agencias –o los sueldotes de los “directores ejecutivos”– y otros “gastos administrativos”. Así, las agencias comunitarias no son más que una “para burocracia estatal” para dar chamba a tantos graduados y licenciados –o simplemente a favorecidos políticos–  que, de otro modo, se las verían verde en el mercado laboral –como un compadre que cuando vio que Mr. Ed le cortó el subsidio se fue a buscar chamba a otro lugar–. Por eso hay que apoyar al jefecito “porque todos ganamos”.



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