En una cita bibliográfica, Violeta Bonilla (1926-1999) expresa sobre el significado de la figura: “Quise representar un hombre sin ataduras, sus manos sueltas expresan la libertad intangible, y los cuatro picos del fondo representan otras cuatro naciones centroamericanas”

miércoles, 22 de enero de 2014

EN BUSCA DE LA VERDAD- LA REALIDAD DE LO CONCRETO III- El Martinato

EN BUSCA DE LA VERDAD- LA REALIDAD DE LO CONCRETO III- El Martinato

“Mahatma Gandhi lo decía en su oración: Señor, Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la razón. Si me das éxito, no me quites la humildad. Si me das humildad, no me quites la dignidad. Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás, por no pensar igual que yo. “

José Raúl  Vásquez, un amigo en la red social me compartió esta nota el cual está plenamente involucrado en la causa de los pueblos originarios. Desconozco quien es su autor pero llamo mi atención ya que su contenido no está cargado del romanticismo ideológico y/o partidista  que solemos observar usualmente. Donde el dedo acusador y la condena siempre se inclinan al lado contrario, dependiendo del lado del ojo con que se mire, con la idea de vender caudillos y mártires, populismo y romanticismo ideológico. Etc.

La historia son hechos ya consumados, tienen que ser analizados con imparcialidad para entenderlos y evitar que esto no vuelva a pasar, no prostituirlos para alimentar el ego o usar de parapeto en campañas populistas o para seguir justificando un fanatismo romántico ideológico y/o partidista.

Cito: Ya que el futuro de nuestro país será aceptable dejando de un lado, todo el clasismo y el racismo posible y del otro lado, cualquier atisbo de resentimiento y odio de clases. Además de erradicar la corrupción y la impunidad.

Cito: Lo importante es marchar unidos a la senda del progreso, buscando puntos comunes, como un plan de nación unificado; y sabiendo minimizar nuestras diferencias.

En la vida nos rige una ley universal. Toda causa tiene su efecto.

Independientemente de las condiciones coyunturales de aquella época que pudieran señalarse como justificables de las acciones que acontecieron por cualquier fanatico.  Quizá la matanza se pudo haber evitado, si los ideólogos de esa época hubieran actuado responsablemente, obviado su rebeldía de juventud como suelen justificarse y pensando en el bienestar de pueblo si asumían el papel de líderes de la revolución. No egoístamente en función de sus intereses, ideales  y ambición de poder, ya que no les importo la vida de los indígnenos y campesinos. No se necesitaba incitar a un levantamiento.

Gandhi lo hizo al igual que Mandela, pero no hay que buscar en la historia de otras naciones para ver un modelo que se pudo haber adoptado y evitado el derramamiento de sangre entre hermanos y/o crear las condiciones para que un dictador despiadado y racista declarado como se cita. Aprovechara la oportunidad de hacer uso del poder como lo hiciera. La misma historia salvadoreña  recaba el modelo que inclusive los mismos que primero incitaron al levantamiento fueron quizá los que lo aplicaron o involucraron, años después.
Cito: En la primera semana de mayo de 1944, se realizó la “Huelga general de brazos caídos”. El pueblo, en especial los capitalinos, permanecieron en sus casas y no asistieron a sus trabajos, paralizando el país. El 9 de Mayo 1944, a unos pocos meses de iniciado el cuarto período presidencial, renunció al Gobierno y se exilió.

Ante los ojos de la humanidad el Genocidio es un hecho deplorable y condenable. De aquí la premisa tan culpable es quien lo ejecuto,  como culpable son los que la provocaron a través de sus acciones,  manipulando el sentimiento de los indígenas y explotando su ignorancia en el buen sentido de la palabra. En buen calo los usaron como carne de cañón para satisfacer su ambición de poder, incitando al levantamiento con la escusa del fraude electoral en donde por primera vez participaban y ni siquiera con un plan de gobierno que proponer, según lo dice la historia.

Hoy en día, a los  que provocaron esta matanza, nos los venden como héroes, mártires y/o caudillos que lucharon por el pueblo, tanto así que la historia se repitió  y otra guerra fratricida se desarrollo por 12 años, donde el 80% de los 75,000 muertos los aporto el pueblo.  

Y que gano el pueblo, donde está el cambio. Lo cierto es que el pueblo sigue siendo pobre, inclusive más pobre que aquellos de 1932. La guerra que solo ha servido para consolidar una nueva oligarquía, fomentar la impunidad y corrupción.

EL SUFRIMIENTO DEL PUEBLO INDIGENA DURANTE EL GOBIERNO GENOCIDA DEL GENERAL MAXIMILIANO HERNANDEZ MARTINEZ QUE LE DENOMINAMOS EL MARTINATO (1931-1944).

Últimamente se oyen algunas voces que ponderan la “política” que de 1931-1944 implantó el entonces Presidente General Maximiliano Hernández Martínez; otros desconocen quien fue y la mayoría no tiene certeza de lo que hizo. Definitivamente su trabajo puede dividirse en 2 grupos: su manejo honesto de la economía; y la falta de democracia y derramamiento de sangre por el otro, esto último, como un medio de detener la delincuencia, y los levantamientos, matando a justos y pecadores, y también la forma de neutralizar a sus opositores y a sus enemigos.

El Martinato se refiere básicamente al período de la Dictadura del General Maximiliano Hernández Martínez, que duró casi 13 años (4 Diciembre 1931 - 9 Mayo 1944). Puso orden en la Administración Pública, canceló totalmente la deuda externa en 1936, cuando en 5 años atrás había sido declarado El Salvador en mora internacional; eliminó la corrupción, redujo los intereses de los deudores, creó el Banco Central de Reserva para acuñar la moneda nacional, quitándole a los Bancos privados ese privilegio; combatió la usura; fomentó la vivienda, rebajó los alquileres, aunque restringió la educación; prohibió a los civiles el porte de todo tipo de armas, hasta hondillas; combatió el hurto, hasta la amputación de una mano, mejoró la economía; respaldó la producción del café, algodón y azúcar, realizó obras de infraestructura, saneó la tesorería nacional y redujo significativamente la delincuencia.

Sin embargo, era un dictador despiadado, racista declarado aunque él era mestizo. (Perseguía indios, negros, árabes y chinos, prohibiendo incluso su entrada, cuando procedían del extranjero). Controlaba prácticamente la vida de los ciudadanos, entorpecía los medios masivos de comunicación, censurándolos y hasta cerrándolos. Expulsaba, apresaba y exiliaba opositores. Despreciaba la calidad del ser humano y mató durante su dictadura alrededor de 50,000 personas, (solo en los días posteriores al levantamiento de 1932, y durante éste, se calculan 25,000 muertos); (la tragedia del Mozote y lugares aledaños, con 975 muertos, un asesinato colectivo, triste y espeluznante, palidece ante el etnocidio de 1932), sin lugar a dudas, el momento más violento de la historia latinoamericana, dada la brevedad del tiempo en que se cometió. Fue una espantosa carnicería de hermanos salvadoreños, la mayoría de extracción pipil en 1932.

Su principal crítica es así el uso excesivo de la fuerza y la violencia contra los sospechosos (no solo culpables, sino también inocentes) aunado a la falta de respeto a la integridad y a la vida de los ciudadanos; y la eliminación de la democracia y de los derechos humanos. Todos los intentos de derrocarlo por la fuerza: militares y hasta populares, fracasaron.

Por fin, cuando todo el pueblo estaba cansado de su dictadura, en la primera semana de mayo de 1944, se realizó la “Huelga general de brazos caídos”. El pueblo, en especial los capitalinos, permanecieron en sus casas y no asistieron a sus trabajos, paralizando el país. El 9 de Mayo 1944, a unos pocos meses de iniciado el cuarto período presidencial, renunció al Gobierno y se exilió. El entorno mundial le favorecía, porque el nazismo y el fascismo se entronizaban en el Mundo.
Fue la época dorada de Hitler, Mussolini, Franco y de una serie de “caudillos” o gobernantes de extrema derecha, en muchos países pequeños, incluyendo nuestra América: Somoza, Trujillo, fueron entre otros, dictadores de esa época. Sin embargo, las matanzas de Hernández Martínez no tienen parangón en nuestra América. Recientemente 2 mensajes televisivos llamaron mi atención, sobre todo por quienes lo decían.

El primero, un analista político de derecha, quien añoraba, y lo dijo públicamente, la actuación del General Hernández Martínez. Frente a otros analistas políticos. Ninguno de los otros panelistas en la mesa de debates tomó en cuenta este planteamiento; hasta un analista de izquierda, no contestó, tan solo se rió forzadamente, quizá en forma de burla tácita y por consiguiente no declarada. Para aquellos que creen que se refería al combate de la usura, al saneamiento de la economía o a la disminución de los intereses en los préstamos y demás medidas económicas de apoyo social; el mismo analista se encargó de aclararlo, reclamándoles primero que habían ignorado su planteamiento y que estaba hablando en serio.

El analista nuevamente aclaró, qué lo que le gustaba de Maximiliano Hernández Martínez: era su dictadura, la forma dura de tratar a los desafectos al régimen. Y luego una afirmación catastrófica para la democracia: él panelista dijo: yo creo en la democracia, pero si hay un gobierno que no es del todo democrático (y yo me pregunto ¿para la perspectiva de quien?) puede derrocársele con medidas no tan democráticas, con el objeto de recuperar la democracia (?!). Fascismo puro. Yo espero que este sentimiento individual negativo, no forme parte de un buen porcentaje de la conciencia colectiva. Se quiere así aplicar el proceso de la democracia romana, vigente únicamente para los nobles y patricios. La plebe disponía de escasos derechos y los esclavos, de ninguno.

Otro comentario televisivo totalmente negativo lo constituye el planteado por un dirigente de ARENA miembro del actual COENA (lo cual espero sea tan solo un desliz personal) de manifestar que escoger la cuidad de Izalco para iniciar la campaña política era un símbolo especial, porque en Izalco se planteó históricamente la derrota del levantamiento comunista (1932).

Definitivamente estos dos pensamientos negativos, si bien individuales dejan mucho que pensar, sobre todo, en el mes de enero de 2012, a 20 años de la firma de los Acuerdos de Paz, Si esto se generaliza (o si ya está generalizado); y un sentimiento de confrontación y enfrentamiento se encuentra también generalizado en la contraparte, tendríamos que aquí no se firmaron los Acuerdos de Paz sino tan solo, Acuerdos para finalizar el enfrentamiento armado. Y la guerra continuaría silenciada, únicamente porque las condiciones geopolíticas no se prestan para ello. Y volverá si éstas aparecieran nuevamente.
De esa forma, la premisa que las potencias participantes en el conflicto, básicamente los Estados Unidos y Rusia, y sus respectivos aliados, ya se estaban entendiendo; la guerra fría había terminado y el conflicto Este - Oeste llegaba a su fin; y que ya no había interés de mantener conflictos calientes de baja intensidad como el nuestro, donde las potencias, antes enfrentadas en 2 sistemas antagónicas, se encaminaban a integrar un solo bloque, previo a la formación de un gobierno mundial, adquiere su validez.

Los nuevos conflictos serían, de todo el Mundo contra alguna potencia menor disidente y rebelde y no un choque frontal, directo o indirecto entre titanes. No niego que hubo presión internacional con ambas partes; pero debemos también ponderar los sentimientos positivos de las fuerzas beligrantes: de los representantes del Gobierno y del FMLN a la hora de firmar. Yo considero que las personas que firmaron en su momento lo hicieron emocionalmente satisfechos. Y merece un especial nombramiento, Margarita Llach de Cristiani, quien sin firmar, fue una pieza fundamental en las rápidas aceptaciones de los representantes gubernamentales, incluyendo al presidente de la República de ese entonces, quienes por momentos titubeaban Para aquellos que creen en la parapsicología y en la existencia del cuerpo etérico (el aura humana o el vibre de las personas), el sentimiento se transmite a la hora de pintar un cuadro o calzar una firma. Y se siente la diferencia, si se hizo con sentimiento o solo por salir del paso. Y eso puede comprobarse con las yemas de los dedos, acercándolos al lienzo o al papel, pero sin tocarlos. Había sentimiento en todas las firmas.

Un poco más, en el caso de la izquierda en la firma de Shafick Hándal y en las firmas de la derecha, más en la del Dr. David Escobar Galindo. Para los que no crean en eso, pueden considerar la anterior aseveración como una curiosidad. Los dos comentarios que me referí anteriormente, fueron realizados por personas que no participaron en los Acuerdos de Paz y que aparentemente están en desacuerdo con ellos. Y segundo, que el futuro de nuestro país será aceptable, solo y tan solo, si los Acuerdos de Paz son consolidados, en la letra y espíritu; dejando de un lado, todo el clasismo y el racismo posible y del otro lado, cualquier atisbo de resentimiento y odio de clases.

 Lo importante es marchar unidos a la senda del progreso, buscando puntos comunes, como un plan de nación unificado; y sabiendo minimizar nuestras diferencias.

Mahatma Gandhi lo decía en su oración: Señor, Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la razón. Si me das éxito, no me quites la humildad. Si me das humildad, no me quites la dignidad. Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás, por no pensar igual que yo.

Ahora bien, mencionar la revuelta indígena de 1932 y considerarla como un levantamiento comunista, que era necesario aplastar, conlleva un error histórico que es necesario aclarar. En 1932 el partido comunista tenía una estructura pequeña y no tenía ni el tamaño, ni la administración, ni la organización, ni los recursos para desarrollar un levantamiento de tal magnitud. Pudo colaborar, manifestando su apoyo a las demandas campesinas, o coincidir con él; los indígenas pedían reinvidicaciones sociales; los comunistas, reclamaban el resultado electoral fraudulento. He aquí algunos comentarios aclarativos del ilustre Dr. Reynaldo Galindo Pohl en su obra: “Recuerdos de Sonsonate, Crónicas del 32”, en un resumen de 11 puntos:
 1.           “Los españoles introdujeron los ejidos y las tierras comunales los cuales estaban destinadas al servicio de los habitantes de los poblados, quienes por medio de ellos, se proveían de leña y madera de construcción y las utilizaban para que pastaran sus ganados”.
2.            “El Dr. Zaldívar decretó la extinción de ejidos y tierras comunales en 1882.”
3.            “En virtud de posesión inmemorial, los ejidatarios pudieron convertirse en propietarios. Una minoría usó este derecho, y la mayoría optó por venderlos. Los compradores eran agricultores advenedizos, pero de mayores conocimientos.”
 4.           “la cuestión de la tierra venía como consecuencia de una cantidad de factores que se remontaba a la conquista española, pues esta conquista asentó dos estratos básicos de población: la de los vencederos y la de los vencidos”.
 5.           “Sobre las comunidades indígenas pesó el calvario de las encomiendas y los repartimientos. Los encomendaderos eran bandoleros con carta de acreditación”.
6.            “Como se quería que toda la tierra pasase al régimen de apropiación privada libre de disposición, los baldíos también fueron objeto de denuncia y titulación.”
7. “Después del fallido intento de reversión de 1885, muchos campesinos permanecieron pasivos durante unos cuarenta años, pero en los años veintes y en los principios de los treinta, algunos escogieron el camino de la protesta y poco después, el de la insurrección”.
8.            “Los efectos de la crisis económica que inició en Estados Unidos el famoso “viernes negro” de 1929, se hicieron sentir con agudeza creciente a partir de 1930, aúnada a la crisis del café.
 9.           “Además, en el país, los fermentos políticos y sociales se habían sumado a los problemas económicos. Los técnicos que estudian estadísticas con frialdad matemática olvidan que los estómagos vacíos sólo se llenan con pan, nunca con palabras y menos con disposiciones teóricas”.
10. “Los estratos sociales golpeados por el desempleo, los bajos salarios y la ausencia de expectativas reales, no pudieron o no quisieron esperar, y se sintieron atraídos por la ilusión de un cambio, y a fin de cuentas, de cualquier cambio. La insurrección no era un camino, sino una expresión emocional para llevar el descontento a una manifestación extrema”.

11. “Cuando la insurrección fracasó, los comprometidos en ella huyeron.

Luego circuló un anuncio gubernamental de que era necesario que cada persona portara un documento que las autoridades lo extenderían. “¿Ya tienes la seguridad?”. “Si no la tienes, sácala pronto, pues es indispensable”. “Con la seguridad” estarán bien protegidos. Como un ejemplo, en Nahuizalco, los campesinos se prepararon para este acontecimiento. Se reunieron en tres o cuatro puntos de los alrededores de la cuidad y entraron en grandes grupos, completamente desarmados. De repente, de los edificios circunvecinos comenzaron a disparar y los campesinos fueron cayendo bajo las balas.” Hasta aquí lo dicho por el Dr. Reynaldo Galindo Pohl; y yo agrego: Se ocupó el mismo engaño que los conquistadores habían aplicado a sus antepasados. La eliminación de los ejidos y tierras comunales; las pérdidas de sus derechos, el hambre, la marginación, la persecución y la ignominia, desde los tiempos de la Colonia, el desempleo, los bajos salarios, pagados generalmente con fichas de cartón y de hoja de lata, y de uso monopólico en la tienda de la finca; la crisis mundial y la crisis del café, los llevó a la desesperación y luego a la insurrección popular. Es cierto que hubo algunos excesos y debía castigarse a los culpables. Pero la represión y la masacre son, al igual que el terrorismo, totalmente injustos. Generalmente no se castiga al culpable. Al ser generalizadas golpean generalmente a personas inocentes. A continuación unos párrafos publicados por el Gobierno o por periodistas afectos al régimen, en diferentes ediciones del Diario Latino durante enero de 1932: “los pueblos indo-españoles son nenes que empiezan a hacer pininos y por consiguiente han menester de una mano fuerte que los guíe, por eso ha sido la tiranía la que mejores frutos ha dado en la América española” “El Gobierno está en el deber de ser fascista, combatiendo los excesos del comunismo, usando la violencia contra la violencia.” “Cuando a veces se presentan los grupos sediciosos, son materialmente barridos por las ametralladoras del Gobierno, que son manejadas por expertos tiradores.” “turbas de indios sedientos de sangre”. El levantamiento de 1932 se paró, pero continuó la represión y la injusticia. Los acuerdos de Paz de 1992, pararon el conflicto armado, pero se necesita consolidar una paz con justicia, porque ambas no pueden separarse.

He aquí el progreso del pueblo que aporto los muertos.

ARCHIVO | Hoy se cumplen 82 años de la masacre que el gobierno salvadoreño ordenó contra indígenas y campesinos del occidente del país cuando muchos de estos habían comenzado a organizarse para exigir respeto a sus derechos laborales. Chelino, el personaje de las entregas que aquí le presentamos, sobrevivió a aquella matanza y a toda la miseria de los años siguientes. Falleció, rodeado de pobreza y soledad, en 2012. 

Crónica: Todo pasa, menos Chelino >http://www.elfaro.net/es/201203/noticias/7417

Video: La terquedad de Marcelino >http://www.elfaro.net/es/201203/noticias/8164/

Fotorreportaje: El hombre que derrotó la matanza del 32 >http://www.elfaro.net/es/201201/fotos/7243/


http://www.elfaro.net/es/201101/fotos/3396/?pid=2



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