En una cita bibliográfica, Violeta Bonilla (1926-1999) expresa sobre el significado de la figura: “Quise representar un hombre sin ataduras, sus manos sueltas expresan la libertad intangible, y los cuatro picos del fondo representan otras cuatro naciones centroamericanas”

lunes, 6 de febrero de 2012

No venimos del mono, de los peces

No venimos del mono, de los peces

Marvin Aguilar

La iglesia anglicana ya pidió disculpas a Darwin por su anti-evolucionismo; el Vaticano ha sostenido que nunca condeno la teoría darwiniana, fueron los protestantes americanos – recuerdan- quienes atacaron en su momento al naturalista; Juan Pablo II dijo que era importante considerar la contribución de la biología evolutiva a la biodiversidad de la vida; bajo el actual papado el microbiólogo Werner Arber, premio nobel quien ha usado como base de su trabajo las teorías de Darwin fue nombrado como presidente de la Academia Pontificia de las Ciencias de Roma.

Siempre en clase de historia universal comienzo con la prehistoria, el origen del hombre es un tema obligado: la teoría evolucionista, creacionista, llamada en Estados Unidos: diseño inteligente; origen extraterrestre, tierra hueca. En áreas donde se puede subvertir las creencias que desde la niñez han sido inoculadas y aceptadas sin discusión, trato en manera posible encontrar terrenos comunes – que los hay- y, en casos que son imposibles la armonía entre la ciencia y la fe los remito en busca de argumentos con su guía espiritual.

¿Creo Dios la tierra en siete días? ¿Días de 24 horas, medición que los humanos hemos diseñado para ordenar nuestra vida? O en siete mil años, teniendo en cuenta que un día para Dios es mil años; si estamos de acuerdo entonces en estas conceptualizaciones de tiempos podemos decir que hubo una evolución.

Otra de las recurrentes ideas que descubro en cada ciclo dentro del entendimiento del origen del hombre que se tiene, en cuanto a las teorías de Carlos Darwin es que decimos que el hombre desciende del mono. Eso es falso, Darwin jamás dijo eso, esta versión es nada más y menos que teoría errónea divulgada por detractores.

El hombre desciende de un cuadrúpedo peludo que tenia cola, probablemente arbóreo, por su estructura se clasificaría en cuadrúmano; los mamíferos se derivan de un antiguo Marsupial y este después de una larga, dilatada línea de formas diversificadas de alguna criatura de forma anfibia, nacida de un animal parecido al pez; así el progenitor de todos los vertebrados debió ser un animal acuático, con branquias, con los dos sexos unidos en el mismo individuo, con los órganos más importantes del cuerpo –corazón/cerebro- imperfectamente desarrollados, este a su vez se asemejó a las larvas de los Ascidias marinas que aun existen.

El naturalista, fundador del pensamiento moderno lo que sostenía es que hay un tronco común, un antepasado el cual se bifurcó en algún momento en primate y ancestro del hombre actual. El mono es una especie de primo, no un ancestro de allí que no evolucione a hombre. Esto es fácil sostener debido a que la similitud genética entre el chimpancé y el hombre es de un 98.5%; esta misma entre dos humanos es de un 99.5 %.

Aquaman

No somos tan diferentes a los peces, ambos tenemos ojos, espina dorsal, compartimos con ellos muchas características, algunas son obvias desde fuera: una boca con mandíbulas y dientes, la visión funciona de una forma parecida, igual a nivel interno poseemos órganos que tienen la misma función y ubicados en el mismo sitio: riñones, estomago, corazón.

También compartimos características metabólicas, fisiológicas, distinguiendo desde luego las diferencias de ambientes: ellos acuático el nuestro la superficie terrestre. La especie que más se devora a si misma son los peces, luego seguimos nosotros.


Dentro de la evolución humana hay un momento crucial: la transición de lo acuático a lo terrestre, cuando se transformó una aleta en pata. No es que un pez sale del agua y se adapta a la tierra, es que antes tuvo que estar adaptado para luego salir. No fue de una sola vez, sino pequeños avances. Los elementos anatómicos para poder llegar de una aleta lobular a tetrápodos existían ya en los peces, suceden pues, una serie de cambios en las proporciones y alargamiento de esta.

Nuestros 5 sentidos

Los peces que fueron nuestros antepasados sus miembros tenían ya forma de patas. Eran a la vez usados para nadar como para caminar en el fondo rocoso del océano. Este proceso evolutivo podemos entenderlo como uno aleatorio, ocurre en la búsqueda de la sobrevivencia de la especie, no somos la cumbre de nada, somos versiones perfeccionadas de modelos que ya existían en donde los cambios climáticos han acelerado o ralentizado al ser final.

Todos los vertebrados compartimos el mismo diseño básico, pero cada especie ha ido evolucionando en función del entorno. Definitivamente orientarse bajo el agua no es igual a hacerlo donde hay aire. Los ojos de los peces son muy iguales a los nuestros, pero para cubrir un espacio diferente están ubicados a los lados y con una visión independiente. Pueden ver objetos detrás de ellos pero no los que están delante. Nosotros es a la inversa.

La nariz de los peces está muy desarrollada su función no es respirar, sino detectar comida, feromonas de sus iguales, enemigos naturales. El gusto no solo se sitúa en la boca, sino en algunas partes del cuerpo para saborear el agua y recolectar información, el oído de los peces no es muy diferente del nuestro: escondido dentro del cráneo, poseen un cuerpo con la misma densidad del agua pudiendo oír con todo el cuerpo. El tacto en los peces se llama electrorecepción les sirve para detectar depredadores o presas, es el sexto sentido acuático. Este lo perdimos los terrestres al abandonar los océanos.

¿Venimos los seres humanos del ponto? No sólo, toda la naturaleza proviene de allí. Diversos grupos de organismos dieron el paso de pasar del agua a la tierra, desde pantanos, sistemas lacustres dentro del continente: las primeras fueron las plantas que crearon pequeños ecosistemas que formaron uno grande y único para que posteriormente tuviésemos donde desarrollarnos.

Siguieron los artrópodos, paso a paso, en un proceso lento hasta que llegó el turno de los seres que estaban en transición anfibio-terrestre, para después llegar los vertebrados. Fueron en realidad una serie de migraciones en las que, el ancestro del futuro homo sapiens- sapiens fue una más. La evolución aun continua, debido a eso somos propensos a regresiones; imperfectos dirá la Biblia.

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