En una cita bibliográfica, Violeta Bonilla (1926-1999) expresa sobre el significado de la figura: “Quise representar un hombre sin ataduras, sus manos sueltas expresan la libertad intangible, y los cuatro picos del fondo representan otras cuatro naciones centroamericanas”

martes, 21 de febrero de 2012

UNA REFLEXION Y AGENDA DE TRABAJO PARA LA DIASPORA SALVADOREÑA

UNA REFLEXION Y AGENDA DE TRABAJO PARA LA DIASPORA SALVADOREÑA

A los salvadoreños en Long Island NY.

Tú que defiendes a capa y espada los colores azul y blanco, tú que sufres por el flagelo de la delincuencia e inseguridad social que aqueja a nuestro pulgarcito y que pone en riesgo a la familia que dejamos atrás. Tú que añoras con nostalgia tus raíces y eleva plegarias por un mejor El Salvador para las presentes y futuras generaciones. Para ti es este mensaje

Apoya tu cultura, apoya el arte, apoyan tu nación, el llamado es a la integración por el bienestar colectivo.


La cultura representa uno de los eslabones que nos integren para trabajar por un objetivo común a los salvadoreños donde quiera que radiquen.

Comencemos ya, a apoyarnos entre salvadoreños sin reservas, barreras de creencias religiosas, ideologías, partidismos, protagonismos o intereses egoístas y mezquinos, si realmente nos corre sangre pipil por nuestras venas. Tenemos la capacidad y el recurso humano para hacerlo. El Salvador es de todos nosotros los salvadoreños.


Invirtamos en el futuro de las nuevas generaciones ya que con ello, podemos contribuir a mitigar algunos problemas sociales en su entorno y liberarlos de esta cizaña que les impide crecer fuertes y robustos para hacer frente a la vida forjando ciudadanos de bien. Porque de ellos depende nuestro futuro y el de toda una nación.









Digamos no a la corrupción e impunidad. Así como a la mediocridad de los que dirigen o pretenden dirigir los designios de nuestra nación.





Contribuyamos a incentivar el dialogo intercultural al interior de la sociedad que por hoy nos alberga. A proyectar y enaltecer la imagen del salvadoreño diferente al de los estigmas a los que nos hacemos acreedores y derivados de las acciones individuales de salvadoreños antisociales, fariseos y demagogos, delincuentes, corruptos y explotadores de su propia gente a los que habría que enmarcarles su foto, para conocerles y pedirles que dejen de mancillar nuestra imagen y dignidad. Que dejen de vender al mejor postor inclusive a políticos u oficiales electos anti-inmigrantes. Porque también los salvadoreños somos parte de la comunidad emigrante, como todos en esta nación. A que no se nos vislumbre como simple mano de obra que explotar, ya que también somos poseedores una cultura de la cual nos sentimos orgullosos y que queremos compartir con otras culturas. A proyectar modelos dignos a seguir por las nuevas generaciones. A contribuir al crecimiento de nuestro acervo cultural que mantenga viva nuestras raíces, a generar oportunidades y recursos para apoyar diversas causas socioculturales en torno a la niñez, juventud y minusvalidez, y otras que se puedan considerar prioridad. A contribuir al desarrollo socioeconómico generando empleos y/o manteniendo los ya existentes y dando la oportunidad a los nuestros, etc.

Nuestra realidad concreta en el extranjero. La niñez y juventud salvadoreña no está exenta de sucumbir ante el flagelo de las calles y quizá también crece siendo desconocedor de nuestras raíces por la incultura de los padres y/o por la poca o nula acción de aquellos obligados a promoverla para con sus ciudadanos, ya que solo somos los nostálgicos hermanos lejanos estigmatizados con el signo de dólar en nuestra frente o el rotulo de sirvientes del imperialismo como suelen tildarnos los fanáticos románticos que se niegan a despertar y continuar invernando en el pasado, que a través de su burdas consignas ya arcaicas, desgastados y obsoletas. No les importa mancillar la dignidad e imagen de los hermanos lejanos. En vez de reconocer y dar las gracias. Ya que debido a su nostalgia y nacionalismo por convicción y sin dejar de reconocer la labor de los propios e interesados de cultivar con la ley del azadón y/o atol con el dedo, la exportación del fanatismo partidista e ideología a las que se suma la religión. Aun persiste en dos o tres generaciones de emigrantes a punto de extinguirse, ya que la reciprocidad no existe ni la visión de identidad. Más bien se nos marginan y privan de nuestros derechos al voto en el exterior y a una identidad.

Ciegos, mendigos con garrote diría mi abuela, que es una sabia a sus noventa y nueve años. Que se niegan a reconocer de buena fe y convicción lo significativo de su contribución. Solo emanan palabras y textos vacios carentes de sinceridad con la intención de enaltecer el ego y subyugar al hermano lejano a que cumpla con la remesa nostálgica. Gracias a la diáspora salvadoreña muchas familias y comunidades de origen se ven beneficiadas de un sentimiento puro y desinteresado y por ende de la nación. Contribuyendo a superar los efectos de una guerra fratricida de doce años que el pueblo no pidió, generada por intereses propios de nacionales y de terceros internacionales, ya que ni siquiera cabe afirmar que su razón fue por su causa, ya que el pueblo sigue igual y más pobre. Y para el colmo fue la victima perdiendo el 80% de su población, desintegrando familias y/o sucumbiéndolas en el dolor.



Esta nación es una nación de inmigrantes. El corazón, alma, y las habilidades de los inmigrantes continúan haciendo de este país lo que ahora es, una potencia. Desafortunadamente, la discriminación, el racismo, la parcialidad y los prejuicios siguen siendo una parte muy importante de nuestra sociedad y limitan nuestra interacción y entendimiento de las diferentes culturas.


Estos problemas de sentimiento anti-inmigrante que todavía aquejan a nuestra sociedad son el resultado directo de la falta de educación de las culturas de nuestro mundo.

De aquí que celebrar nuestra cultura, sirve como un vehículo para unir a las culturas del mundo y promover las relaciones interculturales a través de sus diversos programas y eventos.

Al interior de nuestra comunidad existen muchas organizaciones y activistas comunitarios que abogan por los derechos de los inmigrantes dando batallas y alzando una sola vos. Aun que nuestro propio cuchillo lo tengamos en casa con una política de puertas abiertas que permite que anti emigrantes se laven la cara y enaltezca para su ego y protagonismo a los mercaderes de nuestra dignidad e imagen, enmarcándolos en una foto.

A través de integración podemos alcanzar la unidad y trabajar para no solo escuchar voces, sino también cantar en coro la melodía que nos permita aspirar al empoderamiento de la comunidad que sea representativo del numero y aporte al desarrollo socioeconómico y cultural de la sociedad en la cual nos encontramos inmersos.

Varias son las razones por las cuales después de décadas como ente colectivo no se tiene aun la incidencia y preponderancia dentro del esquema socioeconómico local y más aun consolidar una base económica. Y esto por la falta de visión colectiva, conciencia social colectiva, egoísmo y protagonismos individuales. Si al menos pensáramos que circulando los beneficios socioeconómicos que esta sociedad pone a nuestro alcance y/o los que generamos, al interior de nuestra misma comunidad, tales como consumiendo lo nuestro en negocios de la comunidad, contratando o empleando a nuestra gente, haciendo negocios con nuestra gente, apoyando iniciativas de nuestra gente, para que el efecto multiplicador del dinero se quede en la misma comunidad evitando que se fugue y que otras comunidades se beneficien de nuestro esfuerzo y trabajo.

En cambio algunos solo buscan explotar la nostalgia y nacionalismo que nos caracteriza para su propio beneficio, aprovechando su ignorancia en el buen sentido de la palabra, buena fe y voluntad, laboriosidad y necesidades, mancillando inclusive la dignidad de su propia gente.

Que podemos hacer, es la pregunta a la cual cada quien es libre de buscar la respuestas y tomar acciones, si realmente quieres contribuir a forjar una mejor comunidad y nación. Compartimos algunas recomendaciones desde nuestro punto de vista.

• No te nombres líder de nuestra comunidad si no la vas a honrarla y enaltecerla con tus acciones, con humildad, decoro, honorabilidad, moral y ética.


• Asumamos el rol activo y participativo acorde a lo que nos demanda la coyuntura actual… consolidar una base socioeconómica acorde a nuestra representación y aporte a esta económica.

• No olvidar de dónde venimos y quiénes somos y representamos. Una comunidad de emigrantes.


• No promuevas acciones demagogas de puertas abiertas y buenas relaciones en nombre de la comunidad si la intención es tomarte la foto para tu propio beneficio usando de parapeto la imagen de la comunidad con anti-inmigrantes o buscando satisfacer tus propios intereses usando la imagen social y comunitaria, para esconder una incapacidad empresarial de sobrellevar las reglas del mercado, con la intención de explotar y defraudar a tus propios hermanos.

• No te quedes pasivo o callado, solo porque no es tu cacaste el que está el juego, ya que al quedarte callado de las acciones de pocos en contra de uno ajeno a tu persona o de muchos. Te vuelves cómplice de los efectos de estas acciones de seudos-salvadoreños.

• Si no aportas al menos no interfieras desvalorizando o criticando las buenas iniciativas de otros que vayan en beneficio colectivo. La comunidad no tiene la culpa de una limitada visión o mediocridad individual y no nos atañe privarla de su derecho a que tome sus propias decisiones basado en su propio juicio y análisis del contexto. Ni pretendas manipular con retoricas populistas o poses de altruistas, filántropos o de buen samaritano emulando a la Madre Teresa de Calcuta. Blasfemo y fariseo si utilizas en nombre de Dios para tus propios propósitos y sacar provecho de tu comunidad con otros fines.

• Debemos de reconocer que la comunidad tiene sus propias necesidades e intereses acorde a nuestra realidad concreta, que no necesariamente converge con la visión de nación en torno a la comunidad en el exterior. Descuidar las propias y no priorizar genera estancamiento y desventajas de cara al crecimiento y progreso de la comunidad al resto que conforman esta sociedad multicultural. Priorizar, buscar desarrollar en paralelo o complementarios. Ello no denota ser mal salvadoreño, poco nacionalista, nostálgico o apátrida. Significa trabajar de forma integral en condiciones de reciprocidad e inclusión ciudadana para forjar un mejor futuro para las presentes y nuevas generaciones de salvadoreños en el exterior, en procura de la maximización de los recursos disponibles.





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