En una cita bibliográfica, Violeta Bonilla (1926-1999) expresa sobre el significado de la figura: “Quise representar un hombre sin ataduras, sus manos sueltas expresan la libertad intangible, y los cuatro picos del fondo representan otras cuatro naciones centroamericanas”

miércoles, 25 de enero de 2012

Bob esponja ¿gay?

Bob esponja ¿gay?

Marvin Aguilar

Stephen Hillenburg creó desde 1999 estos dibujos animados para niños de 4 a 12 años. Junto a Bob están arenita mejillas, una ardilla y Patricio. Una creciente publicidad pro-gay ha disparado las cruzadas entre conservadores que alertan sobre la posibilidad de que la caricatura infantil, tan popular termine por influenciarnos a caminar de la mano con los amiguitos y, andar con carterones de mujer. No solo, se suma además un estudio reciente de la Universidad de Virginia que sostiene: la serie afecta la atención y aprendizaje de los infantes. Igual se sospecha de Calamardo.

La verdad es que el personaje es un adulto que actúa como niño, va vestido como los chicos americanos en las escuelas: pantalón corto, camisa planchada, corbata. Los personajes son en criterio de su creador asexuados y, sugiere apagar el televisor para hacer las tareas y no ser distraídos. Son los mayores que ven con ojos de miedo e hipocresía. Los niños – dijo en Barcelona Hillenburg el pasado mes- pueden caminar agarrados de la mano, medio desnudos sin ningún morbo.

Muchas personas han querido ver en publicidad o series contenidos homosexuales: los teletubbies con Tinky Winky; los caballeros de zodiaco, que en Facebook tiene una página que se llama: los caballeros del zodiaco eran regay; South Park con el señor Garrison; Leoncio el León tristón; el Oso Yogi y Bubú o Winnie Pooh. Sus autores declaran que sólo buscaban reflejar amistad y compañerismo.

Jonathan y David

Quienes ven en la publicidad social intenciones satánicas o gais pasan de largo la historia que narra la Biblia en I Samuel: Saúl hizo llamar a David, joven pastor a su corte después de enterarse que había matado a Goliat; allí el alma de Jonathan se apegó a la de David y le amó como así mismo. Jonathan hizo pacto con David pues le amaba como a su alma, y quitándose el manto que llevaba el príncipe hijo de Saúl, se lo puso a David, así como sus arreos militares, espada, arco y cinturón.

Jonathan siempre estuvo con él, en situaciones que incluso se vio obligado a decidir entre David y su padre. Tal fue la relación que su progenitor encolerizado le grita: ¡hijo perverso y contumaz! ¿No sé yo que tú prefieres a David para vergüenza tuya y de la desnudez de tu madre? ¡Pues mientras el hijo de Isaí viva sobre la tierra, no habrá seguridad ni para ti ni para el reino, manda, pues, que lo atrapen y tráelo, porque hijo es de muerte!

Jonathan se enfrentó a su padre y respondió: ¿Por qué ha de morir? ¿Qué ha hecho? Enojado el rey le arrojó su lanza para herirlo. Convencido del deseo de matarle, Jonathan fue al día siguiente a reunirse con David para confirmárselo, decidiendo David huir, despidiéndose emotivamente ambos.

Finalmente Saúl y Jonathan mueren en la batalla de Gelboé. David escribe para ellos una preciosa elegía en la que destacó una mención a Jonathan: … ¿Cómo han caído los héroes en medio de la batalla? / ¿Cómo fue traspasado Jonathan en las alturas? / ¡Angustiado estoy por ti, Jonathan, hermano mío! / Me eras querido. / Y tu amor era para mí dulcísimo, / más que el amor de las mujeres.

Sacerdotes, pastores, rabinos judíos consultados han sostenido que esta relación es la prueba de amistad pura, sincera, hermandad entre dos hombres. Jamás insinúa una posible etapa homosexual en David me dicen. Desde luego yo les creo, como de igual creo al creador de Bob esponja. No seré yo quien pondrá en duda las explicaciones de los representantes de Dios en la tierra, así como las de los diseñadores de una caricatura.

Tenemos suerte de vivir en esta época, estamos librándonos de los estigmas.


El gran problema que presenta involucrarse en juzgar las cosas con juicios morales, es que no resuelven en nada los problemas reales. Es pérdida de tiempo: una de las respetables señoras que escribe en el Diario de Hoy llegó a sostener que la crisis económica que vivía España, Grecia y Portugal era debido a que eran gobiernos socialistas. No se entera sobre la sorprendente recuperación de Islandia cuya primera ministra es una lesbiana o, de la caída del muy católico Silvio Berlusconi en Italia.

La prostitución es mala, es pecado. De acuerdo, pero si eso resolviese los orígenes de ese fenómeno, si esa simple valoración y condena sancionando penalmente con hasta 4 años de prisión a quien la ejerza o contrate arreglase de un tajo la situación actual y futura como ha sido hasta ahora nuestra única forma de resolverla ¿existirían la cantidad de trabajadoras/res sexuales que hay? ¿Produce el sistema seguridad y felicidad?

Las drogas, asumimos es un mal moral, pero es un problema de salud, ya que el que las usa, no es un delincuente sino una persona con una distorsión.

La homosexualidad es acusada de inmoral. Actitudes, suposiciones y valores nos impiden verla como una preferencia que ha estado allí y, pesar de las crueles, criminales, divinas y diferentes formas de reprimirla – homofóbicos salvadoreños aseguran es curable- a lo largo de la historia sigue persistiendo. No valdrá la pena preguntarse ¿habrá otra forma entonces de abordar este colectivo?

¿Solo la condena es buena? Deberíamos ver la violencia no como un crimen, sino como un problema de salud pública para la que debemos desarrollar medicina preventiva y, eso solo será cuando encontremos soluciones creativas además de castigar con cárcel por supuesto.

Las ideas fundamentalistas son inútiles, inaplicables, irreales y dejaran de ser implementadas a futuro ya que en vez de eliminar lo que pretenden detener, estimulan su desarrollo con tal fuerza que terminan todos sucumbiendo –a las llamadas por ellos- patologías: divorcio, adulterio, homosexualismo, drogas.

¿La estrategia nacional-religiosa? Mezclarlas convenientemente con delitos para lograr su condena social y obtener paz personal. Buscando justicia hacen un daño terrible, cuando lo lógico es que lo que hay allí afuera es lo que existe, no su mundo genial de las cosas, porque no todos somos iguales, afortunadamente.

Medimos sólo por el poder económico que se posea, no por la contribución a la sociedad que se haga, ¿podemos entonces en un pais donde la cacha es permitida hacer juicios de valores morales? La distorsión de valores que existe la provocan quienes defienden la supremacía del capital sobre la inteligencia y no olvidemos antes de cualquier juicio sobre los audiovisuales, publicidad o internet que la violencia más criminal es la pobreza.

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