En una cita bibliográfica, Violeta Bonilla (1926-1999) expresa sobre el significado de la figura: “Quise representar un hombre sin ataduras, sus manos sueltas expresan la libertad intangible, y los cuatro picos del fondo representan otras cuatro naciones centroamericanas”

jueves, 3 de marzo de 2011

DIFICIL SITUACIÓN PARA EL FMLN PARA LOGRAR CAMBIAR EL SALVADOR Por Melvin Gonzalez

DIFICIL SITUACIÓN PARA EL FMLN PARA LOGRAR CAMBIAR EL SALVADOR

Por Melvin Gonzalez*


Quienes entienden de política y más aun, de cambios sociopolíticos, saben que para lograr cambios sustanciales en el sistema de gobierno de un país se debe de trabajar mucho, desde adentro del sistema en cuestión, para lograr un pequeño cambio social. El caso del FMLN es un caso típico de esta situación. Todos sabemos que dentro del FMLN como partido político existen varias tendencias muy definidas, desde izquierda moderada hasta los denominados “Comunistas” o como les denominaban los medios de comunicación derechistas retrógrados y amarillistas: “los ortodoxos”.

Ahora que el FMLN tiene en El Salvador el Poder Ejecutivo y a medias el Poder Legislativo, pero no así el Poder Judicial, se escuchan muchas voces críticas por no haber logrado esos cambios sustanciales que la mayoría del pueblo había esperado. Esto, hasta cierto punto, es entendible, es decir que una mayoría de la población esta descontenta, aunque el FMLN, con el Presidente Funes a la cabeza, ha realizado un magnifico trabajo en este corto, pero intenso, periodo de tiempo en que han gobernado. Pero esta gran mayoría, los de las voces críticas, es gente trabajadora que no posee los conocimientos necesarios para entender que no se pueden realizar esos cambios que la gran mayoría de salvadoreños desean: Mejoras socioeconómicas sustanciales. Como por arte de magia.

La derecha recalcitrante que ha gobernado el país por siempre, ya sea por ARENA o las dictaduras militares del PCN, etc. Han dejado una herencia ingrata al país, al dejar al FMLN un sistema público burocrático, a menudo corrupto y muy ineficaz, difícil de cambiar. Esto el pueblo lo entiende pero lo que no entiende es que el FMLN no puede despedir a todos esos empleados públicos acostumbrados a la corrupción política, judicial y de empleados públicos en general.

Lo deseable sería educar al pueblo en campañas de lectura en las cuales se les podría hacer conciencia de que los cambios socioeconómicos pueden llegar, trabajando juntos y de forma gradual. Ya se ha obtenido en el rubro de Educación un pequeño cambio, el Gobierno proporciona uniformes, cuadernos, libros de textos y un refrigerio en las escuelas publicas, cosa nunca vista antes en la historia del país. Hasta el momento el Gobierno del FMLN y su presidente Funes, han podido detener el incremento al pasaje de autobuses aunque ha sido presionado por este codicioso sector del transporte. En materia de seguridad se ha notado una leve mejoría, aunque los niveles de violencia son aun altísimos. Aquí si se podría mejorar aun más si se realiza una campaña que desarrolle un mayor involucramiento civil en la participación del combate a la violencia y nombrar jueces efectivos para este fin.

Pero en materia de Salud si es necesario realizar un cambio sustancial y hasta radical, yo he puesto de ejemplo varias veces el valor de los medicamentos en El Salvador, yo he comprado medicinas en varios países y en El Salvador es hasta ocho veces más cara la medicina por ejemplo que en Perú, Panamá, Costa Rica y Ecuador, inclusive la medicina es igual de cara en El Salvador que en Suecia, esto que en el reino nórdico el sueldo mínimo ronda en los 2,200.00 USD ó 15,000.00 coronas suecas. Algo tiene que hacer el FMLN y el presidente Funes para combatir estos mercaderes del dolor que elevan los precios de los medicamentos de forma exagerada. “Enfermarse es un lujo en El Salvador”, me manifestó un campesino pobre.

¿Y los denominados comunistas del FMLN? Criticando “La lentitud” o “carencia de cambios” del partido, denominando a los gobernantes de “neoliberales de izquierda” en una flamante paradójica inexistente. Pero los que saben de política están entendidos que no podemos tener una sociedad comunista, ni siquiera socialista, en El Salvador, los que entiende de eso, de cambios socioeconómicos sustanciales, saben que son cambios graduales y que se necesitan varias generaciones en un país para lograr cambios sustanciales en una sociedad, y en la sociedad salvadoreña, es aun más difícil debido primero a la herencia corrupta de la derecha recalcitrante en el sistema de gobierno del país, y segundo a que los mismos miembros del partido, “los radicales” o comunistas, entorpecen los posible cambios que se podrían lograr si trabajásemos más unidos.

Yo soy de la idea de que se puede continuar la revolución en paz en el país, una revolución cultural, en paz y lo más importante una revolución salvadoreña, pero unidos, como nos unimos en armas durante la guerra. Solo así podremos seguir obteniendo poder político, a través de los votos, lograr el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y optar al Poder Judicial y sacar de allí a los corruptos que manejan las leyes a su antojo y propio beneficio. Antes nuestras armas eran los fusiles ahora deberán seguir siendo los votos.


¡REVOLUCIÓN EN PAZ, UNIDOS VENCERÍAMOS!

*Salvadoreno residente en Suecia

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