En una cita bibliográfica, Violeta Bonilla (1926-1999) expresa sobre el significado de la figura: “Quise representar un hombre sin ataduras, sus manos sueltas expresan la libertad intangible, y los cuatro picos del fondo representan otras cuatro naciones centroamericanas”

miércoles, 20 de julio de 2011

PUNTOS DE VISTA DE LA DIASPORA- SEMIOTICA DE LA POLITICA EN EL PULGARCITO

Hola:
La narrativa del FMLN suena casi perfecta, si no fuera por el cinismo y la hipocresía que impera, el Sr. Reyes apropiadamente dice:

"Por su puesto fue un efecto que se manifestó con un decreto impresentable, perverso, indefendible, y nos ha puesto como país en una situación con efectos en la actividad económica, en el prestigio internacional de nuestro país… he visto a muchos hablando contra el diálogo", indicó.

Aparte del hecho que iban estampadas firmas del partido rojo.... La pregunta del millón entonces es:
Por qué no dan sus votos para derogarlo!???

La misma semana que paso el partido ARENA dijo que lo querían derogar.... Porque no lo hizo el FMLN.

La realidad es que el partido que ahora se ha quedado abrazando, protegiendo y defendiendo hasta con protestas este decreto es el FMLN y los partidos moribundos....
Saludos, Jorge M.
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LA PRIORIDAD ES LO PROPIO Y EL PUEBLO- POR SEBASTIAN OLMEDO


Por diferentes razones nuestras elites políticas padecen de una crónica falta de capacidad de innovación, de reinventarse. De allí la imposibilidad de encontrar y apostarle estratégicamente a caminos propios, rocosos pero corregibles. ..nuestros!. ..caminos de acción que por meta tengan el empujar hacia adelante sus (de las elites) propios proyectos partidarios que debiesen desembocar en un mejor país para todos. Es así como los dos bandos se ven fácilmente influenciados por experiencias de otros lados.

La derecha caracteriza como un éxito total su gestión económica en los recientes cuatro periodos consecutivos en el ejecutivo. Nos inducen una y otra vez a creer que esa implementación de medidas neoliberales (un calco del caso Chile) fue un éxito rotundo. En lógica concordancia con su primitivismo político y deshumanización, cuando se les menciona el descalabro social actual como producto de su gestión económica derechista, se excusan deshumanizadamente con un “se nos olvidó”, “nos descuidamos”, “tenemos una deuda con el pueblo”. Pero eso no debe extrañar a nadie, es lógico al venir desde la derecha.

La izquierda por su lado (su elite), inspirados en ánimos auténticamente rebeldes (haciendo una limitada interpretación de la revolucionariedad izquierdista y auto-adjudicándosela sin reparos) de la región y otras partes del mundo (Cuba, México , China etc.) nunca consideraron integrar en su programa político el trabajar junto al pueblo, para el pueblo. Sus instintos y reflejos izquierdos no se fundan en producir humanismo y solidaridad practica y real, sino que están allá lejos, condicionados en los inicios del conflicto civil (y no evolucionaron mas), residen en la “rebeldía”, han derivado en el panfleto, en la arenga y en lo emotivo, en la alegórica silueta del brazo izquierdo en alto empuñando el fusil en contra de la represión derechista!!!( Atención: Se eriza la piel!!!), en lo que provoque emoción suficiente como para llegar al sacrificio de hasta la vida (morir) por los demás, pero no se funda en vivir para, con y por los demás. Es tal esa fijación que en estos días todavía venden su cuento a las nuevas generaciones con heroísmos de los 80s que ya no son y que en muchos casos nunca fueron y pues les da resultado!!

Sobre esa realidad es como vimos la exitosa transformación de la guerrilla en partido político. La deficiencia, arriba mencionada, se cristalizo sin dejarse esperar en la separación del nuevo partido político con la razón de su propia existencia (hasta entonces así expresada y entendida): el pueblo, sufrido y humilde, que se quedaba sin su partido y sin saber cómo sobrellevar la vida capitalista arenera que nos afectaría. No bajaron!!! Sus miradas y vidas se dedicaron a la lucha hacia arriba, pues el compromiso era llegar al poder y desde allí construir el paraíso aquí en la tierra.

Y allí están aún ahora, priorizando únicamente la lucha electoral por el poder, si y solo si ellos/ellas participan de las “bondades” del capitalismo nacional, sufridas por cierto por el mismo de siempre: el pueblo. Desde la izquierda (ni desde la elite ni desde las bases) nunca se vio la paz como la oportunidad idónea (tan ansiada, creada/arrebatada a sangre y bala) para así libres de represión, al fin poder trabajar con nuestra gente haciendo revolución diaria, implementando audaces experimentos sociales (diseñados y perfeccionados por y para nosotros) y así continuar la lucha por una sociedad más justa, para aun en medio del inhumano capitalismo continuarla y derrotarle todavía!!!. La interpretación izquierdista de la paz se redujo a constituir la oportunidad de subirse al carro electorero (de muy bajo vuelo como ya se sabe hasta la saciedad) , como si esa trepada hubiese consumado el cumplimiento total del compromiso político/ideológico asumido por la elite izquierdista con el pueblo.

Y no para allí la cosa, ahora hablan de cambiar la constitución. Cabe preguntarse si el problema es la constitución o el caso es que el estado es incapaz de hacer cumplir la existente? Como garantiza una nueva su cumplimiento si los actores políticos y el electorado serán exactamente los mismos! sin anticipadamente promover mayor cambio o desarrollo subjetivo!!! Como será posible afianzar ese cambio constitucional con el balance electoral de casi 50-50% !!!. No niego que nuestra constitución provoque fuertes ánimos para actualizarle. Pero es un error y una irresponsabilidad lanzar la propuesta únicamente motivada por el instinto calcador de la elite zurdista y una vez más entusiasmarse por resultados foráneos sin tomar en cuenta nuestros propios parámetros.

Una diferencia fundamental que deriva en resultados chuecos al aplicar esas medidas sureñas en nuestra realidad es que no tenemos riquezas nacionales! Lo único que tenemos es nuestra fuerza de trabajo (una fuerza bruta, no labrada en su mayoría pues la derecha no le ve sentido a la inversión en nuestra gente) que hay que expulsarla (según el modelo económico derechista) del territorio nacional para que sea rentable y genere riqueza. Diametralmente diferente es la realidad para casi todos los países suramericanos con enormes riquezas naturales, extensos patrimonios nacionales. En el caso venezolano los súbitos cambios en la democracia de aquel país que Chávez promovió, pudieron rápidamente convertirse en claro y palpable beneficio para la gente. Fueron las inmensas entradas del petróleo, que la derecha hasta entonces administraba para su propio y mezquino beneficio, las que se volvieron accesibles con el cambio constitucional; permitiendo su reorientación inmediata y a mediano plazo en innegable beneficio de las mayorías. Lo mismo sucede en el caso boliviano, en el ecuatoriano. Otro nada despreciable detalle en los casos sureños es que esos cambios no fueron solo producto de la voluntad de aquellos dirigentes, sino más bien de un abrumador apoyo popular que en el caso venezolano se mantiene aun después de 13 largos años.

Nosotros, a manera de patrimonio de todos, no tenemos más que la ayuda internacional que cada gestión gubernamental logra mendigar en la escena industrializada mundial. De allí parasitan los derechistas con sus manoseadas licitaciones y con los otros desvergonzados métodos (puestos gubernamentales etc, etc) para desfalcar al estado de las más diversas maneras. En mucha menos escala y por una mendigada aparte también parasita ese enjambre de ONG´s , esos restos de la izquierda ex guerrillera, que antes de hacer algo por el pueblo cobran a dos manos , a menudo por trabajos jamás concluidos o sin ningún impacto significativo en la realidad salvadoreña. Del primer “patrimonio” mendigado es de donde también el FMLN traza sus líneas. Sin esa ayuda nuestro raquítico estado se desploma, independientemente del color del gobierno de turno. Así de desventajosa es nuestra realidad.

Entonces, hemos pasado sudando gris discutiendo sobre el 743. Una discusión enriquecedora en cuanto a teoría democrática se refiere y en cuanto a tácticas, sinceridades e hipocresías políticas guanacas pero no nos acerca al camino correcto. La cantidad de potenciales mareros y de expulsados no ha disminuido sino más bien aumentado. Igual sucedió con los conductores de buses temerarios, el sistema de transporte sigue igual de corrupto y mortal, muy a pesar de tanta idea y opinión acertada sobre cómo enfrentar ese problema.

Por todo lo anterior tengo la plena seguridad de que el concentrar todos los esfuerzos políticos estratégicos en la perfección de nuestro sistema político y electoral no es, ni puede ser la prioridad actual para la totalidad de las fuerzas progresistas. Se debe tomar en cuenta que la derecha, si fuese democráticamente forzada a jugar un juego democrático de mejor calidad todavía tendría poder económico (y mediático etc.) suficiente como para echar atrás o neutralizar cualquier intento en esa dirección. Lo anterior cobra más validez si las fuerzas progresistas no cuentan con la presión de una población con sus heridas sanadas y superadas, un pueblo en harmonía e inteligente.

Urge desde la izquierda trazar una línea paralela a la electoral , urge una iniciativa que priorice por los de abajo, una iniciativa que contemple como prioritario cultivar y acumular ciudadanos que sin ningún interés material se entreguen a un proyecto social para reinventarnos la vida diaria en la comunidad salvadoreña, una iniciativa que tome en cuenta nuestros fuertes y bajos en el funcionar en familia y en comunidad, que entienda e integre en su estrategia nuestra humildad y sencillez, nuestra extro e introversión, nuestra diminuta identidad propia, nuestras propias seguridades e inseguridades, nuestras propias vergüenzas y orgullos, nuestra confusión entre la cultura blanca y del primer mundo con la propia nuestra mestiza y de país bananero.

Necesitamos un grupo de jóvenes y viejos, mujeres y hombres altamente humanistas y solidarios que identifiquen la atención a nuestra gente menos favorecida como el paso fundamental para comenzar a refundar nuestra sociedad y no solo el dictar frases ardientes. Necesitamos unas(os) cuantas (os) prietos y prietas, de todos los matices, necesitamos de un grupo de verdaderos revolucionarios hambrientos de hacer el bien todos los días en cualquier rincón de nuestro sufrido país. No necesitamos arengas vacías de que hay que “hacer algo”, que hay que “despertar”, o de orgullos y purezas ideológicas (que no son ni pueden ser pues se dan en nuestra altamente inhumana realidad nacional) pero sin aterrizar. No es protestar lo que se necesita, se necesita primero sanar nuestras almas, necesitamos lavarnos de nuestro más profundo ser los primitivos instintos de individualismo desarrollados hasta la exageración por el capitalismo derechista, necesitamos inyectarnos de humanismo, abrazar la solidaridad vecinal y la organización comunal como los vehículos primordiales para hacer revolución en paz y en democracia.

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