En una cita bibliográfica, Violeta Bonilla (1926-1999) expresa sobre el significado de la figura: “Quise representar un hombre sin ataduras, sus manos sueltas expresan la libertad intangible, y los cuatro picos del fondo representan otras cuatro naciones centroamericanas”

lunes, 18 de junio de 2012

A un pais le va mal, cuanto peor va la educación


A un pais le va mal, cuanto peor va la educación
Marvin Aguilar

En clases de historia del arte siempre pregunto a los alumnos ¿existían grupos de danza folclórica en sus escuelas? La respuesta es afirmativa; luego pido ¿Cuáles danzas ejecutaban? El carbonero, las cortadoras, el Xuc. Mi sentencia los deja perplejos: eso no era folclor. Luego explico, pero agrego, les han mentido sus maestros, nada de lo que recibieron en básica les servirá en la universidad. Bueno, sólo el título de bachiller.    

Lo que nos podría haber salido mal, sucedió. La reforma educativa implementada por Walter Beneke, no era mala per se, pero debido a que la identidad nacional sólo se ha construido desde la política y no desde la cultura también imposibilitó que un sector tan vital para implementarla en las aulas: los maestros, no se sintieran parte y no solo fueran indiferentes, sino muchas veces saboteadores de una nueva forma de educar, no pudieron ver más allá de la dictadura militar y aquello volvió a los estudiantes carentes de la capacidad de soñar despiertos, el futuro, la nación corrieron peligro.

Y llegó. La educación salvadoreña ante la dialéctica histórica de imposición gubernamental versus resistencia gremial se transformó en el círculo vicioso actual. En el nivel básico los alumnos no son formados con las capacidades que de ellos demandará el nivel superior y, las universidades certifican maestros con categorías deficientes que a su vez enseñan en las escuelas y colegios.
La educación siempre necesitará ser reformada debido a que no se puede seguir haciendo lo mismo porque entonces continuaremos obteniendo iguales resultados. Por eso la dinámica es inherente en este rubro nacional, no podrá jamás ser conservadora, eso es una buena noticia.

El problema de la educación salvadoreña es que se limita a dar instrucción, no enseña nuevas y mejores competencias, se desatiende de la orientación y, no actualiza o reafirma valores.
Un ejemplo de cómo la realidad sobrepaso a la disfuncionalidad gobierno-magisterio es como la introducción de la televisión educativa a principios de los años 70 tuvo origen en una disposición gubernamental con la manera en que se asumió necesario desde la sociedad y exigió desde los educandos la computadora en la enseñanza contemporánea.

Pagar por pasar: consecuencia del modelo consumista  
Pareciera por ocasiones que el docente es una especie de mesero que debe ofrecer la materia a la carta para que el estudiante logre aprobarla. A esta visión Paulo Freire llamó concepto bancario de la educación. El alumno ya no es tal, es un cliente, conminando al maestro para mantener su empelo a simplemente acreditarlo.

Políticas en donde se establece un porcentaje esperado de aprobados, salarios que no llegan ni al sueldo mínimo para el docente van en esa línea de hacer electrodomésticos humanos. Pareciera ser que la mano invisible del mercado utiliza a la docencia para que exista una población numerosa, menos educada, con peor crianza y un cerebro repleto de mitos y leyendas patrias falsas.

El maestro que protesta, no solo el comprometido con el alumno, debe entender que la concentración de la riqueza en pocas manos será la norma, lógica, deberá ser así, mientras sea solo un sector de la nación el más educado, racional, previsor y planificado en sus actividades de vida.

Por eso además de exigir prestaciones que la mayoría de veces tienen origen en vivir por encima de sus posibilidades reales, que adquirieron para dejar falsamente de ser “pobres”; hay que colocar la vocación, capacitación, integridad, entrega para con una masa que está programada solo para reaccionar frente a lo que la publicidad oferta. De seguir de esta manera, ese pueblo descuidado por el magisterio será una amenaza a la forma de vida cotidiana de los sectores mejor formados.

Es fácil decir que no cede la desigualdad en El Salvador, sobre todo por las rentas de las clases altas, pero no se desea comprender que en términos económicos esta asimetría financiera es el seguro de vida de quienes poseen riqueza frente a una desbocada población que se ha puesto a nacer los hijos que Dios les dé sin sopesar la realidad terrenal, entre ellas la educación deficiente que hemos creado como venganzas de unos contra otros y no como medio de desarrollo personal sin importar si este humano es de derecha o de izquierda.

Decrecentismo como modelo educativo
El nuevo salvadoreño debe ser formado con la fusión entre el coeficiente emocional e intelectual, es lo que nos garantizará obtener conocimiento, habilidades y aptitudes en los alumnos y, es la mejor forma de enseñar hoy en día la filosofía de vivir mejor con poco.

Aquí la labor de liberales y progresistas de toda ideología partidaria es instalar entre los habitantes el decrecentismo, desideologizar la economía no solo de manera real como hasta ahora, sino en el discurso político que permea el imaginario del pueblo, eliminando aquello de un hacer con un discurso en sentido distinto; planes de crecimiento en una bio-economía, ciudadanos que aspiren a una nueva patria: la centroamericana que potencie la unidad cultural, política, fiscal y monetaria de la región en una sola.

Los maestros equivocan la protesta. Ahora la revolución no se hace para cambiar la sociedad, eso fue en los 60 y 70; la revolución ahora es para que la basura de todo tipo que abruma desde la multimedia no me cambie a mí. Y eso solo se logra en las aulas, debido a eso soy docente, esa es mi motivación, de allí obtengo el valor para hablarles a los alumnos cada clase.

Feliz 22 de junio colegas           

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