En una cita bibliográfica, Violeta Bonilla (1926-1999) expresa sobre el significado de la figura: “Quise representar un hombre sin ataduras, sus manos sueltas expresan la libertad intangible, y los cuatro picos del fondo representan otras cuatro naciones centroamericanas”

domingo, 27 de mayo de 2012

PUNTOS DE VISTA DE LA DIASPORA- OTRA VEX LA RETROGRADA POLITICA E INCULTURA, QUE VITUPERIO PRETENDE HACER SR. ALCALDE

PUNTOS DE VISTA DE LA DIASPORA- OTRA VEX LA RETROGRADA POLITICA E INCULTURA, QUE VITUPERIO PRETENDE HACER SR. ALCALDE


Nos preguntamos que hacen las instituciones cuya obligación es salvaguardar el patrimonio cultural de la nación. Porque no hacen nada.

Como permiten que taras mentales que sueñan con emular a Nerón y pretenden acabar con lo poco que tenemos que ofrecer a las nuevas generaciones como herencia.

Los de sotana dieron el primer almaganazo al destruir parte de nuestra identidad e historia y ahora emerge este señor cual eminencia dice ser, manifestando su mísero argumento “al doctor Quijano le pareció un bonito lugar para los vendedores ambulantes como lo manifestó ante diferentes medios

Por eso estamos como estamos, bien jodidos por permitir que estos ciegos, pobres sabelotodo y burdos arremedo de políticos, que ni siquiera toma en cuenta lo dicho por expertos del extranjero, cuyo bagaje cultural le da las credenciales para reconocer que la biblioteca es un icono nacional. Es risible que el docto, siendo salvadoreño no lo vea así. Cito: La cooperación me dio una respuesta maestra: “La Biblioteca es un ícono nacional y debe quedar en el Centro Histórico, algún día se va recuperar, esa es la idea de remodelarla”.

Y el pueblo, bien gracias, como siempre nos quedamos de brazos cruzados y sumisos, como buenos fieles creyentes de míseros partidos sin una plataforma de nación que nos mantienen aferrados al románticismo nostálgico del pasado que explotan a su conveniencia y para beneficio de su propio bolsillo. No decimos ni pio como el pollito, aceptando el sometimiento a la incultura que nos ha venido recetado por años. Nos consolamos solo con ver pasar estas loqueras, que día a día nos hunde más en la ignorancia y pérdida de nuestra identidad cultural.

La pregunta es ¿Cuando vamos a despertar? Y hacer valer nuestros derechos como pueblo, ya que los tan afamados padres de la patria son atajo de viles analfabestias que ni leer una minuta pueden, mucho menos leer cantidades de más de tres decimales y que solo se la pasan señalándose y echándose la culpa. Simple y sencillamente por no hacer nada productivo para la nación y el pueblo. Como esperar que un ejemplar de estos abogue por nuestro patrimonio, si ni las instituciones creadas levantan un dedo, solo sirven para dar escusas hasta después que el hecho ha sido consumado y destruido nuestro patrimonio.

Lo irónico es que nos vanagloriamos de nuestra incultura ya que no hacemos nada para superarla. Que fácil resulta unirnos si la causa es un partido de futbol de la selecta o un clásico de España, pero cuando se trata de cultura y todas sus expresiones, nos hacemos los sordomudos.

Vaya nuestro repudio a las burdas intenciones del señor Alcalde de San Salvador de apropiarse cualquiera que sea la forma, valida o no de la Biblioteca Nacional, recomendándole que la respete tal cual es un ICONO NACIONAL representativo de nuestra identidad salvadoreña.

Es más debería de ayudar a restaurarla en vez de estar pensando hacerla un tiangue. Con el respeto que nos merecen los vendedores ambulantes. Y que no debería de echar en saco roto, tomando en cuenta sus aspiraciones presidenciales.

Sr. Manlio Argueta, estamos a la orden y disposición para lo que estime conveniente, desde ya cuenta con nuestro apoyo para dar inicio a una campaña nacional e internacional el pro del rescate de la Biblioteca.

Artistas salvadoreños miembros de La Casa de la Cultura Salvadoreña-NY e Ikarus Gallery Cultural Program, Inc. Radicados en New York, New Jersey, Boston, Rhode Island, Florida, El Salvador y Suecia. Una iniciativa, la cual estamos seguros que se sumaran otros colectivos y/o artistas salvadoreños dispersos por el mundo, así como organizaciones consientes que nuestra identidad cultural debe de ser rescatada para heredar a las nuevas generaciones.

Biblioteca y bibliotecas
Ahora me refiero a la noticia de que el edificio de la Biblioteca Nacional se solicita como local de la alcaldía municipal.

Escrito por Manlio Argueta/ Escritor y miembro de la Academia Salvadoreña de la Lengua
Domingo, 27 mayo 2012 00:00

Aclaro algunas preguntas que me hacen sobre bibliotecas: existen bibliotecas públicas cuya función es fomentar la lectura y deben ser centro de información comunitaria. El concepto así, se acerca mucho al de casas de cultura. Como lo decía Alberto Masferrer hace 84 años, “cada comunidad debería tener su biblioteca, no importa si solo son cien libros”. Se refería a las Públicas. A casi cien años no contamos con las bibliotecas públicas deseadas por el maestro.

También existen las bibliotecas escolares, que si bien no están relacionadas con el sistema curricular, sí crean un espacio de lectura para los pocos a los que les gusta leer en el recreo. También existen las bibliotecas móviles y las especializadas. Y para no extenderme más, cito las bibliotecas virtuales, producto de una tecnología reciente y que en El Salvador ya empezamos a construir, y no estamos tan mal, aunque falta muchísimo. La idea es poner de moda el libro y la lectura.

¿La modalidad digital desplazará a la tradicional? No; como la televisión no desplazó a la radio, ni el cine 3D margina a la televisión. Pero la modernización electrónica hace más atractivo el acercamiento al libro, como lo demuestra la aceptación mundial de las bibliotecas virtuales e internet; y en los centros escolares la difusión informática (los CRA).

He dejado por último a las bibliotecas nacionales. Estas son, sobre todo, centros patrimoniales bibliográficos de cada nación. De ser posible, deben estar destinadas a solo investigadores para preservarlas mejor, ya que debe ser su principal función. Por eso hay una Biblioteca Nacional en cada país del mundo. Esta concepción existe desde la gran Biblioteca de Alejandría (hace 2,300 años). Las bibliotecas se concibieron como centro de identidad propia.

Ahora me refiero a la noticia de que el edificio de la Biblioteca Nacional se solicita como local de la alcaldía municipal. Justifico mi opinión: en 2000 tuvimos de huésped por un año a un arquitecto de la cooperación internacional que trabajaba en planos para remodelar la Biblioteca Nacional, con la idea de reforzar la fachada para prevenir riesgos por sismos y hacer un diseño acorde con los edificios que la rodean que son la Catedral Metropolitana y el Palacio Nacional.

La modernización incluía también quitar todo el techo y colocar un gigante ojo de luz natural. El costo de apoyo internacional sería de 7 millones de dólares, más la contrapartida gubernamental. Lancé la idea de que con esa cantidad podríamos construir una Biblioteca Nacional en el poniente de la capital, para acercarla más a los investigadores. La cooperación me dio una respuesta maestra: “La Biblioteca es un ícono nacional y debe quedar en el Centro Histórico, algún día se va recuperar, esa es la idea de remodelarla”. Estamos donde debemos estar. El proyecto se suspendió tras los terremotos de 2001. Cambiaron las prioridades.

Posteriormente, el doctor Norman Quijano, cuando era alcalde electo, envió a una delegación que ingresó sin anunciarse. Salí al encuentro. Me dijeron que revisaban las instalaciones pues el futuro alcalde las quería para la municipalidad. Les respondí que el edificio era de la nación, no de la ciudad. Ahí terminó y se fueron. Ya en ejercicio de sus funciones, al doctor Quijano le pareció un bonito lugar para los vendedores ambulantes como lo manifestó ante diferentes medios. Era para sentirse frustrado por la baja estima hacia la Biblioteca. Hace una semana, el alcalde dijo que quiere el edificio para la municipalidad y que él, a cambio, daría el suyo. Este proceso se daría bajo el entendido de que la Biblioteca le debe un dinero a la comuna. Al respecto yo manifiesto que no nos sentimos honrados con ese deseo, por tratarse este de un espacio patrimonial nacional. Pero estamos sujetos a políticas de Estado. Aunque esperamos seguir en donde estamos.

http://www.laprensagrafica.com/revistas/septimo-sentido/265060-biblioteca-y-bibliotecas.html




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