En una cita bibliográfica, Violeta Bonilla (1926-1999) expresa sobre el significado de la figura: “Quise representar un hombre sin ataduras, sus manos sueltas expresan la libertad intangible, y los cuatro picos del fondo representan otras cuatro naciones centroamericanas”

jueves, 6 de octubre de 2011

LA VOX POPULI DESDE EL PULGARCITO COMENTA

Antes que nada damos las gracias a nuestros lectores por compartir material e información valiosa, contribuyendo con ello que el periodismo ciudadano tenga la incidencia y preponderancia que ocupa en la actualidad, siendo una herramienta más para combatir los flagelos de la desinformación, ignorancia y corrupción, además de motivar a buscar la realidad concreta para que cada quien tome sus propias decisiones tomando de referencia los diversos contextos a fin de ser víctimas del fanatismo ortodoxo y/o partidista que nos permita vislumbrar un mejor futuro para nuestra nación y/o comunidad como ente colectivo.

La presencia de extranjeros en el país..

Todo inicia con una relación de amistad, surgida en una prestigiosa universidad en los Estados Unidos, entre el príncipe de Mónaco y Francisco Flores. El príncipe le presentó a Flores una serie de personajes del mundo político italiano cercanos al Primer Ministro Silvio Berlusconi, socio mayoritario del ENEL.

El primer negocio de los italianos en El Salvador se da con el sistema de transferencia de basura durante la administración Flores. Fue una operación de la mafia de Pascuale y Sinquino, que operan desde Canadá bajo el nombre de CINTEC. Estos mafiosos están en el negocio de basura en diversos países latinoamericanos, y en la actualidad también están migrando al negocio de la medicina.

ENEL es uno de los grupos empresariales más poderosos del mundo, tiene inversiones en más de 40 países a nivel mundial y en más de 7 solo en América Latina. Sus proyectos en esta región los ha ganado a base de sobornos, especialmente en Chile, Guatemala y El Salvador.

Según lo expresa Ernesto Rivas Galón en su blog, durante la administración presidencial de Antonio Saca, fue el propio Silvio Berlusconi quien intentó acelerar la transferencia de la acciones de CEL a ENEL. Saca se negó, lo cual le valió que le fuera cancelada una visita de Estado a Italia.

La mafia local había venido operando en el país desde la privatización de ANTEL. Lo que denominaron como segundo generación de reformas y modernización del Estado, no era sino otra forma de privatizar los servicios en los que el Estado no debía participar. Según la visión de esta mafia local, la primera generación de reformas había sido desarrollada por otros grupos de empresarios que se quedaran con la Banca, un oscuro negocio realizado en la presidencia de Alfredo Cristiani.

El asesor de la mafia local

El inicio del proceso de privatización de ANTEL, fue la excusa para traer al país a Mark Klugmann, un “asesor político” con una trayectoria cuestionada en Chile y otros países. Años más tarde Klugmann fue el responsable del diseño del plan mano dura en la administración Flores. Klugman llevó ese mismo modelo a Honduras durante la campaña de Porfirio Lobo. Los medios de comunicación de aquel país lo acusaron de estar detrás de la planificación de la masacre de San Pedro Sula, en donde las pandillas asesinaron a más de 27 personas que venían de un culto evangélico. Lobo perdió esa elección.

Klugman también llevó el plan mano dura al candidato Otto Pérez Molina en Guatemala, y también terminó perdiendo esa elección. Ahora Mark Klugman está detrás del equipo de campaña de la ex vicepresidenta Ana Vilma de Escobar.

Inicia el negocio turbio

Al llegar a la presidencia en 1999, Francisco Flores integró un grupo de tecnócratas, encabezados por Juan José Daboub, que fueron conocidos como los Politécnicos. En esta etapa, en las oficinas de FUSADES, acordaron privatizar el servicio de transporte, los puertos y aeropuertos y la ANDA. Ese proceso se detuvo por el sonado caso de corrupción protagonizado por el ex presidente de ANDA, Carlos Perla, actualmente en prisión. Por cierto, quien fungía como abogado principal de Perla en esa autónoma era precisamente el actual apoderado de ENEL, Armando Arias.

Además, siempre bajo la orientación de Francisco Flores, se acordó privatizar el Instituto Salvadoreño del Seguro Social, cuya venta al grupo Poma y un consorcio mexicano ya estaba fraguada. De hecho, quien fungía como directora del ISSS, y era la responsable de concretar ese negocio era la ex vicepresidenta de la República, Ana Vilma de Escobar, lobista permanente del grupo Poma.

Esa nueva oleada de privatizaciones polarizó al país como nunca desde la firma de la paz. Lo mismo sucedió con el sistema articulado de transporte público de pasajeros, que debía implementar el ex ministro de Obras Públicas, José Ángel Quiroz, y que ahora han logrado imponer al Alcalde Norman Quijano, que está siendo financiado por otro prominente miembro de la mafia local: Enrique Rais.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada